La frecuencia y magnitud de precipitaciones extremas ha aumentado en el mundo con el calentamiento derivado del cambio climático, aunque no es uniforme geográficamente ya que depende de las características geofísicas de cada región, según un artículo publicado por Peio Oria, meteorólogo superior del Estado.
El texto, publicado este jueves en el blog de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) recuerda que el aumento de temperaturas provoca necesariamente el incremento promedio de la capacidad de la atmósfera para albergar más humedad, sobre todo en zonas costeras, y más humedad "supone más vapor disponible para liberar en eventos extremos" en forma de precipitaciones intensas.
En el caso de la geografía española, los efectos locales de interacción con el relieve, el estancamiento de un grupo de tormentas retroalimentadas y una mayor eficiencia en las lluvias de otoño e invierno podrían estar desempeñando "un papel crucial" en los registros de los últimos años.
Récords en España
Oria hace referencia en su artículo al estudio publicado en 2017 por el analista predictor de la delegación territorial de Aemet en Cataluña, Sergi González, quien analizó más de 100 millones de registros obtenidos entre principios del siglo XIX y el año 2015 para obtener una tabla con los récords de lluvias certificados en España por su red climatológica.
De acuerdo con esta tabla, las precipitaciones más fuertes se reparten por gran parte del país "con un denominador común, ser zonas próximas al mar y con algo de orografía", aunque las más importantes se concentran en tres zonas peninsulares: el sur de Valencia y el norte de Alicante para escalas entre 9 horas y 5 días, la sierra de Grazalema (Cádiz) para escalas entre 7 y 20 días, y toda Galicia para las escalas por encima de un mes.
Oria actualiza estos datos y señala el Mediterráneo y Canarias para escalas cortas de tiempo, la zona de Grazalema para zonas intermedias, y Galicia por encima de los tres meses, si bien añade que en los últimos ocho años desde la publicación de la tabla de González "todos los récords en escalas de tiempo inferiores a 3 meses han sido superados" a excepción de tres: el de 24 horas en Oliva, el de 2 a 5 días en Jávea y el del mes natural en Grazalema.
Las precipitaciones más recientes, añade, "han pulverizado los registros existentes", con "el evento histórico asociado a la dana de finales de octubre de 2024" de Valencia y la sucesión de borrascas de este invierno.
Vamos a más
Este meteorólogo considera "difícil" vincular todos estos episodios, "a menudo con características muy locales y dependientes del relieve" con un fenómeno como el calentamiento global, pero además de insistir en la mayor humedad de la atmósfera hoy día apunta algún dato más.
Así, subraya los "cambios importantes que están ocurriendo en el Ártico o que desde allí afectan a otras partes del planeta" con una serie de incrementos de entre un 5 y un 15 % por decenio en el vapor de agua integrado en columna durante las estaciones de otoño e invierno en las capas más bajas de la troposfera por encima de los 60 grados de latitud.
Pese a que "cada episodio es único y posee características que lo distinguen", las escalas de acumulación de precipitaciones son ahora más cortas y esto "ha sido observado en muchas partes del planeta" y además los ríos atmosféricos "tienden a aumentar en frecuencia, tamaño, humedad transportada y/o intensidad de impactos" con un clima más cálido.
Por ello, "en el camino a los 2 ºC de calentamiento global es perfectamente posible ver nuevos récords que superen por amplios margenes los actuales".