Cuando se cumplen seis años de la declaración de la pandemia de covid-19, el Colectivo Covid Persistente Comunidad Valenciana denuncia la "falta de implantación" en la región de la Estrategia de Cronicidad que reconoce esta dolencia como una enfermedad crónica.
Este reconocimiento, señalan en un comunicado remitido este miércoles, les permitirÃa acogerse a un "flujo asistencial definido y ordenado, que evitara el constante deambular de una consulta de especialista a otra" y a que los casos más severos pudieran acogerse a beneficios como la atención domiciliaria o la activación de protocolos de cobertura social.
Recuerdan que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en julio de 2025 aprobó esta propuesta presentada por el Ministerio de Sanidad con el apoyo de todas las Comunidades Autónomas, responsables de su implantación en cada uno de los territorios.
Señalan que, tras un primer encuentro del colectivo con responsables de la Conselleria de Sanidad, "la Generalitat ha reconocido no haber empezado su implantación y se ha comprometido a realizar acciones básicas para mejorar el diagnóstico, tratamiento y correcta codificación de los paciente".
Afirman que, seis años después de la declaración de la pandemia, la covid persistente, que estiman que afecta a más de 165.000 personas en la Comunitat Valenciana, "desgraciadamente sigue fuera de la agenda de los responsables de la atención sanitaria y de los presupuestos destinados a la investigación".
Reunión con la Conselleria de Sanidad
Según explican, el pasado 3 de marzo mantuvieron una reunión con responsables de la Conselleria de Sanidad que, según afirman, "admitieron su desconocimiento del mandato que instaba a los responsables autonómicos a adaptar la Estrategia de Cronicidad a las infraestructuras, diseño organizativo y presupuesto de sus respectivos territorios".
Al respecto, desde la Conselleria de Sanidad han asegurado que este departamento de la Generalitat es "conocedor de la Estrategia de Cronicidad" y de hecho, han añadido, "se está trabajando en coordinación con el Ministerio para su adaptación al sistema sanitario valenciano".
Además, han indicado que durante la reunión, se trasladó a los afectados la intención de reforzar la información y formación de los médicos de Atención Primaria sobre la asistencia y seguimiento de estos pacientes como enfermos crónicos, con derivaciones puntuales a especialidades si se requiere según indicaciones clÃnicas en cada caso.
A la reunión, según las fuentes de la Conselleria, asistieron el director general de Atención Primaria, Carlos Momparler, la directora general de Atención Hospitalaria, Ana Teijelo, y la directora general de Información Sanitaria y Atención al Paciente, Julia Calabuig.
Por su parte, el Colectivo indica en el comunicado que la reunión "fue positiva" porque los responsables de las direcciones generales "aseguraron haber tomado conciencia de la necesidad de diseñar un protocolo asistencial acorde a la nueva definición de esta dolencia como enfermedad crónica".
No hay censo de afectados
En el comunicado, indican que en la sanidad pública a muchos no se les aplica el código asignado en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS, lo que imposibilita tener un censo de afectados fiable que dimensione cuántos casos hay activos actualmente en la Comunitat, e impide que éstos puedan acogerse al flujo asistencial de los enfermos crónicos, en el caso de que se implante, aunque la estimación del sindicato es que afecta a 165.000 personas.
También critican la denegación de derivaciones a especialistas, muy frecuente en áreas como neurologÃa o medicina interna, que se les da el alta en las especialidades una vez agotadas las posibilidades de cura de la sintomatologÃa, y que existe un desconocimiento generalizado de la enfermedad entre los sanitarios y una frecuente psicologización de los pacientes.
Desde el Colectivo denuncian el "abandono sistemático" de esta enfermedad reconocida por la OMS en el aspecto sanitario y sociolaboral, y afirman que "rara vez" se otorgan incapacidades desde el INSS a aquellos pacientes cuyo grado de afectación les impide desarrollar una jornada laboral completa o mantener su profesión, y tampoco se está aplicando la guÃa para adaptación de puestos de trabajo creada por el Ministerio.
"Se deniegan las Ayudas a la Dependencia, incluso a los casos más severos, y falta capacidad de adaptación en el ámbito educativo, de manera que los menores enfermos se ven obligados a seguir el ritmo académico de sus compañeros sanos", añaden.
Más de dos millones de afectados
Más de dos millones de personas siguen afectadas por covid persistente en nuestro paÃs, aunque la mitad no recibe ningún tratamiento especÃfico; pese a que el 62 % de los contagios fueron en el trabajo, solo uno de cada cuatro se ha reconocido como accidente laboral o enfermedad profesional.
Son datos del estudio presentado este miércoles por la Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) sobre las secuelas del covid persistente, en el que denuncia que los afectados carecen de una protección adecuada por parte de empresas y autoridades sanitarias, e incluso en muchos casos se les presiona y discrimina en sus puestos de trabajo.
Fatiga o cansancio extremo, dolores musculares o articulares, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria, insomnio o alteraciones del sueño, ansiedad o depresión son las principales secuelas de una enfermedad que, aunque el virus ya no esté activo, no deja al organismo terminar de recuperarse con alteraciones en el sistema inmunológico, cardiovascular o respiratorio.
Según el análisis, realizado sobre una muestra de 1.500 afectados, la mitad de ellos no está recibiendo un tratamiento médico especÃfico, lo que para el sindicato pone de manifiesto la dificultad que supone el diagnóstico y la atención del covid persistente.
La encuesta revela que el covid persistente está afectando principalmente a mujeres trabajadoras en edades medias de la vida laboral: ocho de cada diez de los afectados encuestados son mujeres y el grupo de edad más representado es el de 51 a 60 años (40,2 %).
De promedio, cada persona declara más de seis sÃntomas persistentes, lo que refleja una carga importante de afectación en la vida diaria y en la capacidad para desarrollar la actividad laboral, señala el sindicato.
El sector con mayor presencia de afectados es sanidad (el 36 % de las respuestas) pero el covid persistente también está en otros ámbitos laborales de las administraciones públicas y la empresa privada.
"Seis años después de la pandemia, los afectados sufren un doble abandono, laboral y sanitario, a lo que hay que sumar el tormento de los sÃntomas", ha explicado la secretaria nacional de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF, Encarnación Abascal.
El 70 % necesita apoyo psicológico pero solo el 7,6 % lo ha recibido
Pese a que seis de cada diez cree haberse contagiado en el trabajo, solo al 21 % se le reconoce como origen laboral. Esto supone una peor protección económica, menor responsabilidad de la empresa, dificultades para el reconocimiento de incapacidades y peor vigilancia de la salud, destaca CSIF.
Por ello, el sindicato más representativo en las administraciones públicas reclama el reconocimiento del covid persistente como enfermedad profesional, un fondo de compensación para los contagiados por exposición laboral, protocolos especÃficos y refuerzo de la atención sanitaria y mental, entre otras medidas.
El 75,3 % ha estado de baja médica, un 69 % ha solicitado ayuda psicológica (aunque solo la ha recibido un 7,6 %); cuatro de cada diez dice sufrir discriminación y presión en el trabajo, y un 67 % señala que la empresa no sabe actuar.
Siete de cada 10 bajas superan los seis meses acumulados
Fue en el ámbito sanitario donde se produjo un porcentaje más elevado de contagio en el ejercicio de la actividad profesional.
"Las administraciones se han olvidado de cuidar a aquellos que estuvieron en primera lÃnea, cuidando; hay que denunciar esa situación y sacarla a la luz", ha aseverado Abascal. "El covid no es parte del pasado, sino un presente y es un problema real de salud".
Muchos de los afectados han sufrido bajas médicas prolongadas (el 74 % con una duración acumulada superior a seis meses), cambios en la situación laboral, incluyendo incapacidad temporal prolongada, adaptaciones de puesto o procesos de incapacidad permanente.
Por ello, el sindicato incide en la necesidad de adaptar los puestos de trabajo en todos los sectores, refuerzo del seguimiento médico laboral, atención a la salud mental de los trabajadores con esa enfermedad, sensibilización en el entorno laboral, unidades especializadas en todos los servicios de salud y un registro steatal de pacientes y personas trabajadoras afectadas.
Entre las principales barreras para pedir la adaptación en el trabajo señalan la falta de sensibilidad o apoyo de la empresa (24 %), desconocimiento del proceso (22 %), rechazo por parte de sus superiores (15 %), comunicaciones poco claras (9 %) y miedo a represalias o estigmatización (5 %).
Varios afectados han denunciado en el acto el abandono y la falta de reconocimiento de la patologÃa que sufren, como Silvia Maya, trabajadora de una residencia donde se contagió de la enfermedad. "Somos como invisibles, yo me contagié en el trabajo, solicitamos mascarillas y nos dijeron que alarmábamos a los demás. Sentà la soledad y el abandono".