Los rÃos amazónicos y sus afluentes están repletos de más de 3,000 especies de peces, incluyendo a las pirañas y las temidas anguilas eléctricas. Al igual que en el caso de muchos otros tipos de fauna, es casi seguro que existen aún muchas otras especies por ser descubiertas.
La excepcional riqueza biológica de la Amazonia abre altas potencialidades para el sector pesquero y el desarrollo sostenible. Actualmente, la pesca de subsistencia y la pesca comercial explotan al menos 150 especies diferentes y miles de habitantes de la Amazonia dependen del pescado para su alimentación.
La actividad pesquera genera más de 50 millones de dólares de valor comercial y, según los expertos, podrÃa producir el triple en los próximos años, "considerando" que sólo la mitad del pescado consumido proviene de producción en la región, mientras el restante viene de Argentina, Chile.
Pero, imaginar un desarrollo sostenible de la pesca lleva a una condición: preservar los recursos acuáticos de las perturbaciones que enfrenten.
Amenazas
Contaminación por el mercurio, destrucción de los ecosistemas, deforestación, introducción de especies no nativas y represas hidroeléctricas son las amenazas que pesan sobre la Amazonia y su biodiversidad.
Con sus poderosos rÃos, la región amazónica posee un gran potencial para la construcción de represas. Los proyectos hidroeléctricos que se llevan a cabo en los paÃses amázonicos como Brasil representan sin duda uno de los desafÃos más grandes para la conservación de los recursos acuáticos. Las represas disturban el régimen hidrológico y crean una barrera fÃsica para el movimiento de los peces, afectando sus ciclos de vida y su reproducción.
Peces amazónicos para el mundo
Para los aficionados al acuarismo, se trata de la fuente que provee la mayor cantidad de especies piscÃcolas que hoy en dÃa pueblan los comercios y acuarios del planeta. Es tan amplio su aporte en especies de peces que enumerarlas ocupa muchÃsimo lugar.
Estudios conservacionistas ubican el número de especies de peces amazónicos en el rango de 2.500, otros expertos lo sitúan en 5.000. Más de dos veces el número de especies conocidas del Oceano Atlantico.