Las calles más céntricas de Castellón
trepidaron en la tarde de anoche de ayer al casi infernal pero contagioso e
irrefrenable ritmo de los bombos y cajas de la batukada Borumbaria de la
comarca del Palancia, atrayendo a propios y extraños.
Momentos antes del castillo,
recorrieron el entorno del Ayuntamiento, la calle de Colón (foto), la
concatedral y otros viales, siempre rodeados de multitud de curiosos y algunos
que no pudieron evitar el contagio de sus repetitivas armonÃas, quebrando su
cuerpo al mismo son y disfrutando al máximo de su vibrante explosión rÃtmica.