El actor de cine para adultos Ignacio Jordà , más conocido como Nacho Vidal, ha sido condenado a tres años y a abonar una multa de 5.800 euros por traficar con más de 100 gramos de droga, sobre todo cocaÃna rosa, aunque evitará el ingreso en prisión por la suspensión de la condena tras haber admitido los hechos.
La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia ha dictado este martes la referida sentencia con la conformidad del acusado, según ha informado Las Provincias y ha confirmado EFE a través del letrado de Vidal, Emilio Pérez Mora.
La pena privativa de libertad ha sido suspendida con la condición de que el acusado no delinca en los próximos cuatro años y se someta a un tratamiento de desintoxicación, puesto que se le ha aplicado la atenuante de drogadicción.
El actor porno ya retirado fue detenido por la PolicÃa Nacional en una conocida zona de bares de València mientras portaba 89 gramos de cocaÃna rosa y otras cantidades de ketamina, MDMA y ansiolÃticos.
Vidal tiene pendiente otro juicio en el que se enfrenta a una petición de condena, por parte de la FiscalÃa, de cuatro años de prisión como supuesto responsable de un delito de homicidio imprudente, que habrÃa cometido en el transcurso de un ritual con veneno del sapo bufo en julio de 2019.
La vÃctima fue un fotógrafo, conocido del actor, que acudió a pasar el dÃa a una vivienda propiedad del actor en Enguera, donde estaban también la prima y un amigo de este, y donde se sometió a un ritual que iba a dirigir Vidal por su experiencia en este tipo de actos, según sostienen las acusaciones.
Tanto la FiscalÃa como los hermanos de la vÃctima responsabilizan a Vidal de manejar una sustancia ilÃcita de gran toxicidad, conocida vulgarmente como veneno del sapo bufo, y de administrarla sin calibración ni pesaje alguno.
La FiscalÃa pide que los dos procesados abonen 20.000 euros a cada uno de los tres hermanos de la vÃctima.
La acusación particular también responsabiliza a Vidal y su prima de un delito de homicidio imprudente y solicita la misma condena de cuatro años de prisión, aunque añade un segundo delito contra la salud pública, por el manejo de la referida sustancia tóxica, que eleva la petición de condena a los siete años.