El barrio de San Francisco de Asís concluyó ayer sus
fiestas tras más de dos semanas de actos religiosos, lúdicos y festivos que han
contado como siempre con una excelente participación vecinal. Han sido muchos
los días de celebraciones, pero la traca final se ha vivido este fin de semana
con algunos de los actos más multitudinarios del programa.
El viernes por la noche tuvo lugar la
"torrà d'embotit", una cena popular que se celebra en la calle Isabel la
Católica y en la que se cocinan longanizas y morcillas para todos los
asistentes, acompañadas con patatas al horno con ajoaceite y sangría. Después,
una verbena popular se encargó de amenizar la noche.
El sábado, la cita más esperada era la cabalgata. Niños y
mayores disfrutaron de este tradicional desfile de disfraces por las calles del
barrio. Después de los disfraces se celebró una misa por el XV aniversario de
la Mare de Déu dels Desamparats y, ya por noche, los vecinos volvieron a tomar
la calle con los playbacks, una nueva cena de hermandad en la calle y
disco-móvil.
El día grande de las fiestas fue ayer
domingo, la jornada con la que se clausuraba las fiestas. A las doce iniciaron
el pasacalle y a la una comenzaba la misa en honor a San Francisco de Asís, a
la que además de la comisión de fiestas y vecinos del barrio asistieron las
autoridades municipales. Por la tarde, la solemne procesión, en la que cada año
participan centenares de vecinos, puso el broche de oro con las imágenes del
santo y de la Virgen de los Desamparados recorriendo las calles del barrio.