El objetivo es recoger muestras tanto de las madres biológicas como de las personas adoptadas que tengan sospecha de que se han podido ver afectadas por este tipo de prácticas encubiertas
"Han sido las familias las que han tenido que luchar en solitario para encontrar esos niños y niñas que les arrebataron al nacer; además de encontrarnos con casos de niños y niñas ya adultos que están buscando a sus familias biológicas desde hace muchos años", ha manifestado en un comunicado.
Por ello, ha pedido a los familiares que acudan a hacerse las pruebas de ADN, porque eso "contribuirá a avanzar y a que las familias se reencuentren, lo que permitirá paliar el dolor y los años de lucha que los familiares han llevado en solitario".