El
exgerente del PSOE, Mariano Moreno
, ha negado este miércoles ante el
Tribunal Supremo
que los términos "chistorras", "soles" y "lechugas", utilizados presuntamente por el exasesor ministerial Koldo García, hagan referencia a dinero en efectivo procedente de la caja del partido.
Moreno ha comparecido como testigo en el juicio que se sigue contra Koldo García, el exministro de Transportes José Luis Ábalos y el comisionista Víctor de Aldama por presuntos amaños en contratos de mascarillas durante la pandemia.
Un lenguaje en clave bajo sospecha
La Guardia Civil, a través de la Unidad Central Operativa (UCO), sospecha que estas expresiones podrían formar parte de un
lenguaje en clave
para ocultar la existencia de dinero en efectivo, un elemento que consideran relevante dentro de la investigación.
Sin embargo, Moreno ha rechazado esta interpretación y ha asegurado que el funcionamiento de la caja del partido era completamente regular, sin uso de
billetes de 500, 200 o 100 euros
en los pedidos realizados a la entidad bancaria.
Funcionamiento de la caja del partido
El exgerente ha explicado que la caja del partido se nutría
exclusivamente de su cuenta de funcionamiento
y que los fondos en efectivo procedían del banco mediante transporte de seguridad. Según su declaración, el 99,4% de los gastos se reembolsaban por transferencia bancaria, y solo una pequeña parte se abonaba en metálico, siempre debidamente justificada.
Además, ha señalado que durante la pandemia se impulsó una instrucción interna para reducir los pagos en efectivo, que finalmente se aprobó a finales de 2020, limitando estas operaciones a un máximo de 1.000 euros.
Moreno también ha explicado que los gastos del entonces secretario de Organización, José Luis Ábalos, eran habituales debido a su actividad dentro del partido, y que estos debían estar siempre justificados con tickets o resguardos.
Ha detallado que
el equipo de administración revisaba las liquidaciones
y que cualquier gasto de importe elevado era supervisado, poniendo como ejemplo una comida en Vigo durante campaña electoral que fue validada tras comprobar su justificación.