La Corporación municipal de Sagunto acaba de dar luz verde a la
propuesta de reducir la presión fiscal a vecinos, pymes y comercio
tradicional a costa de las grandes empresas. Con esta medida,
aprobada en el pleno celebrado esta mañana gracias al acuerdo que ha
alcanzado el tripartito (Compromís, EU y ADN Morvedre) con el PSPV,
los ciudadanos y los pequeños comercios notarán una reducción en
el montante total del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de cara al
próximo año, mientras que subirá el importe que abonan las
empresas con un valor patrimonial superior al millón de euros.
En concreto, el coeficiente del IBI de urbana que pagan los
vecinos, las pymes y los comercios pasará del 0,62 por ciento de
este año al 0,565 por ciento aprobado para el próximo ejercicio. El
que abonan las grandes empresas se situará en el 0,75 por ciento,
frente al 0,85 solicitado inicialmente por el equipo de gobierno. De
esta manera, el tipo impositivo del IBI para las 62 grandes
industrias de la localidad aumenta un 20%, en el recibo una media de
6.000 euros, frente al 0,62% del pasado ejercicio. En cuanto al IBI
rústico, la propuesta aprobada por el tripartito y el Partido
Socialista reduce el coeficiente 8 puntos que pasa del 0,83% al
0,75%.
El objetivo de esta nueva política fiscal es introducir la
progresividad, lo que supone que paguen más los que más tienen. Una
iniciativa que hasta ahora no se había aplicado en el municipio de
Sagunto que toma como ejemplo los modelos que está introduciendo
Joan Ribó en la ciudad de Valencia y Manuela Carmena en Madrid.
Este acuerdo ha sido posible después de que el tripartito
aceptase la propuesta del Partido Socialista, que a diferencia del
planteamiento inicial del equipo de gobierno, aumenta sólo un 20% el
coeficiente del IBI a las grandes empresas frente al 40% que
planteaba el ejecutivo local, para evitar el impacto económico
negativo.
Y es que ahora la propuesta aprobada conlleva un impacto económico
negativo de unos 56.000 euros y, por tanto, cuenta con el informe
contrario del secretario y del interventor municipal. Por ello, la
concejala de Hacienda, Teresa García, ya ha anunciado que tendrán
que aumentar las tasas para compensar este impacto negativo, "aunque
lo haremos lo mínimo para perjudicar lo menos posible a las
familias".
El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Francisco Crispín, ha
subrayado que después de "superar bastantes obstáculos hemos
llegado a un acuerdo, y hemos defendido desde siempre que un supuesto
equilibrio financiero no tiene que ser una barrera que impida a los
partidos políticos consensuar".
Por su parte, el portavoz de EU, Guillermo Sampedro, ha destacado
el cambio de la política de izquierdas en la política fiscal del
Ayuntamiento de Sagunto. "Lo que es de izquierdas es aplicar una
política fiscal progresiva, que paguen más los que más tienen.
Bajamos el IBI a la gente para compensar el catastrazo y subimos el
IBI a los que más tienen, a las empresas con valores catastrales de
más de un millón de euros, y a las pymes y a los pequeños
comercios no les afecta esta subida, es más se les reduce".
El portavoz de ADN Morvedre, Pablo Abelleira, ha apuntado que las
grandes empresas y productores "equilibran una justicia social en
la política fiscal del municipio y en Sagunto comenzamos a hacer una
política progresista".
Sin embargo, la mayoría de partidos de la oposición no han
apoyado la subida del coeficiente del IBI a las grandes empresas. En
este sentido, el portavoz del PP, Sergio Muniesa, ha recriminado al
equipo de gobierno aprobar ahora una propuesta que conlleva un
impacto económico negativo, "cuando en el anterior pleno decían
que era ilegal". Además, Muniesa ha criticado que "mientras
queremos mostrar nuestra ciudad como un foco de atracción de
empresas, estamos eliminando tasas y trabas para atraer a más
empresas, ahora incrementamos la presión fiscal y eso ahuyenta a las
empresas".
La propuesta del PP consistía en "mantener los niveles de
ingresos con la reducción de un 10% el tipo del IBI rústico, bajar
un punto sobre el propuesto a las viviendas y mantener el tipo a las
industrias". "Bajar impuestos sacrificando a otros no es bajar
impuestos. No podemos estar hablando de reindustrialización y, por
otro lado, subir el IBI a las empresas", ha lamentado el portavoz
del Grupo Municipal Popular.
Desde Iniciativa Porteña (IP), el concejal Juan Guillén, ha
vuelto a recordar que la subida del coeficiente del IBI a las grandes
empresas "tiene un efecto de rechazo para las que quieran
instalarse" y ha incidido en que los vecinos del núcleo de Puerto
de Sagunto "pagan un 20% más del impuesto, lo que nos parece una
situación injusta". A este respecto, la edila de Hacienda y
portavoz de Compromís, Teresa García, ha recordado que el valor
catastral "también ha subido un 20% más en Camí Real y Norte del
Palancia en Sagunto, y más de un 20% en Almardà" y se ha mostrado
partidaria de pedir una modificación de los valores catastrales,
propuesta que ya ha trasladado el diputado de Compromís en el
Congreso de los Diputados, Joan Baldoví.
Por último, el portavoz de Ciudadanos, Raúl Castillo, ha
criticado que el Ayuntamiento de Sagunto "está subvencionando a
través del pago de las empresas la reducción de otros" y ha
afirmado que "se podría haber llegado a un pacto en el que ninguno
de los tipos se viera agravado, ya que el impacto económico es
negativo igual".