El Real Valladolid trató de recuperar su ritmo, y Alcaraz estuvo a punto de sorprender a Domenech, quien tuvo que intervenir para repeler su disparo y dar con el balón en el larguero, evitando el tanto local.
En el minuto 75, el colegiado revisó una jugada por un posible penalti sobre Ünal, pero no concedió la pena máxima y, a partir de ese momento, la fiesta se instaló en el José Zorrilla, sobre todo tras el último cambio del conjunto blanquivioleta, el de Calero por Borja, quien se despedÃa como jugador de fútbol profesional.
Aunque la afición estaba celebrando ya la permanencia y el fin de una dura temporada, los valencianos pudieron aumentar la renta, con Gameiro, primero, y con Ferrán, después, pero los remates no fueron efectivos y, por tanto, el encuentro finalizó con el 0-2.