El concierto ofreció un sonido impecable y el rock indie de la banda supo conectar con el público del Guillermo Amor. Los autores de "Los días raros", "Cuarteles de invierno" o "Valiente" invitaron a los fans a bailar cuando había que hacerlo y a escuchar cuando tocaba.
A la misma hora, en el escenario Jägermeister, La Zowi había atraído también a un buen número de 'lowers' para escuchar las provocadoras letras de una de las reinas del 'trap' español. No dejó indiferente a nadie. Ni a los que la conocían ni a los que no.
Antes de eso, Mastodonte, dúo formado por el actor Asier Etxeandía y el cantante italiano Enrico Barbaro, cosechó multitud de cometarios positivos y muchas ganas de que repitan en años venideros.
La Casa Azul, otro de los grupos clásicos del Low, puso el cierre al escenario principal antes de las tres de la mañana, con muchos fieles todavía en el césped -o lo que quedaba de él- alargando la noche mientras trataban de olvidar que el lunes es día laboral y que el festival benidormense no vuelve hasta dentro de un año.