Juzgan
al presidente del Club de Pescadores Deportivos de Valencia por
apropiarse de fondos de la entidad mientras permaneció al frente de
la misma, entre 2005 y 2010.
El acusado, que eliminó la figura del
secretario y tesorero de la entidad, se apoderó de dinero de la caja
y de talones expedidos al portador para pagar facturas.
En 2009, y
ante la situación deficitaria que presentaba el club, se acordó
recuperar la figura del tesorero quien, tras revisar la contabilidad,
descubrió las prácticas del presidente. El acusado dimitió y el
club se querelló.