La
trampa de la deuda es una situación en la que te ves obligado a
consumir préstamos en exceso para pagar tus deudas existentes. Con
el tiempo, te quedas atascado en una situación en la que la deuda se
sale de control, excediendo tu capacidad de pago, haciéndote caer en
una trampa de deuda. Es por ese motivo que Matchbanker.es
recomienda siempre la contratación responsable de préstamos y
créditos.
¿Cómo
funciona la trampa de la deuda?
Cada
vez que pides un préstamo a un prestamista, entran en vigor dos
elementos: el primero es el importe principal del préstamo (el
capital que pides prestado) y el segundo son los intereses (el dinero
que el prestamista cobra sobre el importe principal del préstamo,
como precio por el servicio).
Solo
puedes avanzar en el pago del préstamo cuando el capital comienza a
reducirse. Pero hay un problema aquí: cuando pagas el préstamo
todos los meses, realizas un pago tanto del capital como del interés.
Esto
se debe a que la mayoría de los préstamos tienen estructuras de
amortización de sistema francés. Significa que tu préstamo está
diseñado para pagarse en una serie de pagos fijos durante el plazo
del préstamo, y cada pago que hagas de tu préstamo se aplica tanto
al capital como al interés, en una proporción cambiante.
Si
no puedes permitirte hacer los pagos de las cuotas, lo más probable
es que caigas en una trampa de deuda. ¿Cómo? El importe del capital
no se reduce y el interés sigue acumulándose, lo que hace que sea
casi imposible pagar el préstamo.
Cómo
salir de la trampa de la deuda
En
primer lugar, debes determinar el problema y analizarlo. Una revisión
detallada y meticulosa puede brindarte la respuesta a tu situación
de deuda existente. Lo que debes hacer es empezar por reconocer y
admitir que tienes un problema de deuda.
A
continuación, identifica las áreas que te están haciendo caer en
la trampa de la deuda. ¿Dónde están los gastos? ¿Qué se puede
recortar del presupuesto mensual? A partir de estas respuestas, crea
un plan para trabajar en estas áreas y haz un presupuesto que te
ayude a priorizar tus necesidades.
Después
de un análisis exhaustivo de la situación de tu deuda, ahora puedes
identificar los gastos esenciales, semiesenciales y no esenciales.
Esto te facilitará crear una lista de prioridades y ver qué no lo
es.
En
esa lista, haz del pago de la deuda tu primera prioridad, ya que eso
puede tener un efecto positivo y a largo plazo en tu situación
financiera. Abstente de entregarte a elementos no esenciales o
incluso semiesenciales al menos hasta que vuelvas a la normalidad y
puedas sentirte holgado.
Situaciones
más extremas o complicadas: reunificar deudas
En
lugar de pagar diferentes préstamos en diferentes momentos en un
mes, podrías considerar consolidar tus deudas de alto interés
obteniendo un préstamo personal de bajo interés o un préstamo de
reunificación de deudas. Después de la consolidación de deudas,
solo debes preocuparte por hacer un pago a un prestamista cada mes,
lo que te permite simplificar tu presupuesto y planificar mejor tu
mes.
Al
hacerlo, ahorras dinero en intereses, podrás pagar a tiempo
(evitando recargos) y además podrás recuperar tu perfil financiero
positivo. La consolidación de deudas es una de las mejores maneras
de hacer que tu situación financiera sea más saludable. El préstamo
personal nuevo ayuda a liquidar todos tus saldos pendientes y
convierte tus cuotas múltiples en un solo pago.