La reliquia de Santa Bernardita, la vidente de las apariciones de la
Virgen de Lourdes, ha iniciado hoy en Segorbe su singladura por la Diócesis de Segorbe-Castellón
con motivo del 175º de su nacimiento (1844-2019).
Su llegada a la capital del Palancia, aunque con media hora de
retraso, se ha producido entre calurosos aplausos del público que esperaba su
presencia en la plaza del Obispo Ahedo. El vehÃculo ha entrado en el patio del
Palacio Episcopal donde tanto la reliquia como una imagen de Nuestra Señora de
Lourdes, se han instalado en sendas peanas, formándose seguidamente la
procesión con cruz alzada, una bandera de la Hospitalidad de la Virgen de Lourdes
de la Diócesis y una gran fotografÃa de Santa Bernardita que antecedÃan a las
dos andas mencionadas, portadas por jóvenes.
La comitiva, presidida por el obispo de la Diócesis, Casimiro López
Llorente y varios sacerdotes, con presencia de representantes de la corporación
municipal, ha recorrido parte de las calles de Colón y San Cristóbal para
penetrar en la Catedral-BasÃlica de la Asunción bajo acordes de órgano.
Tras depositar la reliquia a los pies del altar mayor y la imagen de
la virgen y la fotografÃa a cada lado del presbiterio, el prelado ha dirigido
unas palabras al público que llenaba el templo, mostrando su satisfacción por
la presencia de la reliquia de la santa en Segorbe y en su diócesis.
Tras quedar expuesta para la veneración del público hasta las 14
horas, la reliquia ha retornado al Palacio Episcopal para ser desmontada de la
peana e introducida en el vehÃculo para ser trasladada a la Vilavella para el
rezo del rosario y la celebración de la EucaristÃa. Con posterioridad ha viajado
a Las AlquerÃas donde ha sido acogida en el monasterio carmelita del Sagrado
Corazón, pasando allà la noche.
Este sábado está prevista su presencia en Vila-Real y La Vall d´Uixó;
y el domingo, tras pasar por Nules llegará Castellón y el lunes a Onda,
finalizando su recorrido por la diócesis, una de las 47 diócesis españolas que
va a visitar.
MarÃa Bernarda Sobiros
TenÃa 14 años cuando Bernardita recibió las revelaciones de la
"señora" la Inmaculada Concepción. Desde su niñez, cólera, asma, hambre, tuberculosis
habÃan dejado la marca de la miseria sobre su delicado cuerpo. Fueron dieciocho
apariciones, algunas en presencia de público, siendo la más polémica la de
finales de febrero de 1858 en que la virgen le pidió a Bernardita que bebiera y
comiera plantas en un lugar donde sólo habÃa fango. La muchacha asà lo hizo
manchándose la cara de lodo. Algunos de los que estaban con ella le acusaron de
fraude y de estar local pero el poco tiempo brotó un manantial de agua que
comenzó a fluir del lugar donde ella habÃa escavado. Fue canonizada por la
iglesia católica en 1993. Su cuerpo permanece incorrupto en Nevers (Francia)