Los británicos Suede han actuado esta noche en la sala Auditorio Roig Arena ante cerca de 2.000 personas en un concierto que colgó el cartel de entradas agotadas hace meses. Precedidos por la banda de escocesa de indie rock Swim School, el grupo liderado por Brett Anderson ha ofrecido un recorrido vibrante por todas las etapas de su carrera.
La banda británica no ha perdido el tiempo y ha asaltado el escenario del Roig Arena con la urgencia post-punk de "She Still Leads Me On", una declaración de intenciones de su etapa más reciente. Sin dejar respiro, el recinto ha estallado con el encadenado de "Trash" y "Animal Nitrate", dos himnos que definieron el sonido de una generación y que demostraron que la quÃmica entre la guitarra de Richard Oakes y el carisma magnético de Brett Anderson sigue intacta. La agresividad sofisticada de "Pigs" y el ritmo infeccioso de "Lazy" han mantenido un gran ambiente entre el público.
Intimidad y joyas recuperadas
Tras la psicodelia de "June Rain", Anderson se ha despojado del ruido para ofrecer una versión al piano de la mÃtica "Stay Together", un regalo para los fans más acérrimos. Tras recuperar el pulso eléctrico con la potencia de "Filmstar" y "Can't Get Enough", la banda ha vuelto a bajar las revoluciones con una conmovedora "Heroine" y la nocturnidad de "Saturday Night". Un momento cumbre de la noche se ha logrado a continuación con "The Wild Ones".
El tramo final ha supuesto un despliegue de nostalgia bien entendida y energÃa desbordante. Tras la rareza "Flow" (una joya de las caras B de Coming Up), Suede ha encadenado el trÃo de ases de su álbum debut: "So Young", "Metal Mickey" y la omnipresente "Beautiful Ones", tras la cual la banda ha abandonado brevemente el escenario para regresar con el bis. "Dancing With The Europeans" ha puesto punto y final a una velada que ha dejado claro que Suede continúa siendo una de las formaciones más carismáticas, elegantes e influyentes del britpop contemporáneo.