Casi 300 contagiados por 100.000 hasta el 24 de diciembre
La mayor logística de la historia, con transporte para 8.000 millones de personas
Entrevista con Salvador Illa: ''He hecho lo que he podido''
Todo lo que hay que saber sobre la vacuna contra el coronavirus en vísperas de que se distribuya por España. Fechas, efectividad, orden de vacunación... Datos imprescindibles para estar al día del principio del fin de la pandemia en nuestro país y en el mundo, aunque sin bajar la guardia bajo ningún concepto.
Las primeras dosis de la vacuna del coronavirus se encuentran desde las 7.30 horas en un centro logístico de Guadalajara tras pasar la noche en el cuartel de la Guardia Civil de Lerma (Burgos).
Fuentes del dispositivo de seguridad han indicado a Efe que fue ayer, día de Navidad, cuando un primer camión, no demasiado pesado, cruzó la frontera y, escoltado por la Guardia Civil, se dirigió al cuartel del Instituto Armado de Lerma, en Burgos.
En estas instalaciones ha pasado la noche y a primera hora, en torno a las 7.30 horas, ha llegado a un centro logístico de Guadalajara, desde donde está previsto que sean a su vez distribuidas dosis de la vacuna a otros puntos de España.
Será a las 8.30 horas de mañana domingo cuando reciban la vacuna los primeros españoles: una persona mayor y un trabajador de la residencia de mayores Los Olmos, de Guadalajara capital.
AUMENTAN LOS CASOS
Los contagios siguen repuntando en algunas comunidades a escasas horas de que las primeras dosis de la vacuna contra la covid-19 lleguen a España, donde aterrizará días antes de que podamos comprobar el efecto de las medidas adoptadas para evitar la propagación del virus en las celebraciones navideñas.
Hasta el lunes no ofrecerá Sanidad nuevos datos de la incidencia del coronavirus, que por ahora es de 262,79 casos por cada cien mil habitantes, con 12.662 nuevos positivos y 126 fallecidos más, según las últimas cifras globales disponibles.
De todos modos, este viernes algunas comunidades han hecho públicos sus datos, como Cataluña, que ha sumado 2.958 nuevos contagios y 49 muertes por covid-19 en las últimas 24 horas, si bien ha vuelto a bajar por quinto día consecutivo la velocidad de propagación y ha descendido el número de pacientes ingresados.
Sin embargo, el riesgo de rebrote en esa comunidad, que mide el índice de crecimiento potencial de la epidemia, ha subido 10 puntos hasta 345, un riesgo extremo.
También en el País Vasco la tasa de contagios de la covid-19 ha vuelto a repuntar y ya se ha colocado en un 5,7 por ciento, con 410 nuevos infectados.
En Aragón la situación es más complicada. De hecho, en esa comunidad se han notificado 359 nuevos casos de coronavirus, 215 más que un día antes. De esos nuevos, 272 corresponden con la provincia de Zaragoza.
Y Baleares continua siendo la comunidad con la incidencia acumulada por coronavirus más alta en los últimos 14 días, con 474 casos (el lunes era de 406), frente a la media española de 262 casos.
Por el contrario, Galicia ha sumado en la última jornada 370 contagios, 81 menos que el día anterior, al igual que ha reducido la presión asistencial hospitalaria. También parecer que mejora la situación en Andalucía, donde está bajando la ocupación de camas.
Precisamente, las aerolíneas afrontan la mayor operación logística de la historia con el traslado de la vacuna contra el coronavirus a 8.000 millones de personas en más de 200 países y territorios, pero necesitan que se restablezca con urgencia la conectividad para asegurar el éxito de la operación.
Lo ha explicado a Efe el vicepresidente regional para Europa de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), Rafael Schvartzman, quien ha dejado claro que la industria aérea está muy familiarizada con el transporte de medicinas y vacunas.
Schvartzman cree que hay que revisar muchas de las restricciones que se han puesto en marcha en estos tiempos de pandemia si se quiere agilizar el transporte de las vacunas y hacerlo de la manera más eficiente.
La eficacia de las vacunas supera el 90% y se confía que sean eficaces también contra la nueva cepa que surgió en Reino Unido. Los funcionarios de salud han minimizado la posibilidad de que las vacunas contra el coronavirus no funcionen contra la cepa del Reino Unido. Pero Michael Worobey, biólogo de la Universidad de Arizona, y otros científicos creen que es una posibilidad, y es solo una posibilidad, que esta nueva variante pudiera, en pequeña medida, ser más astuta las vacunas, según publica la CNN en su página en español. El presidente del Comité de Ética de la Investigación del Instituto de Salud Carlos III, Fernando García, considera que la carrera por lograr una vacuna contra la covid "no justifica atajos éticos" y advierte de que "idealmente" una "buena vacuna" tendría que contemplar ensayos clínicos en personas mayores.
En una entrevista con Efe, este epidemiólogo, que admite que este ha sido el proceso de estudio de vacunas "más rápido de la historia", sostiene que muchos ensayos clínicos se realizan en poblaciones adultas y jóvenes, sin enfermedades asociadas, que luego se extrapolan al colectivo de mayores "y se piensa que va a ir igual, pero este salto al vacío puede ser muy arriesgado".
García, máster en Epidemiología por la universidad Johns Hopkins, reconoce que "le falta información de primera mano" para hacer una evaluación de las vacunas: "Sabemos que son muy eficaces por las notas de prensa de las compañías farmacéuticas pero no hay información publicada en las revistas científicas".
Este epidemiólogo explica que, hasta ahora, para los ensayos clínicos se han reclutado grupos de 40.000 personas. Estos ensayos permiten conocer la seguridad de la vacuna en el corto plazo y los efectos adversos frecuentes pero "se desconocen los infrecuentes", y eso solo se sabrá cuando el fármaco se administre a cientos de miles de personas.
"Nos dicen que hay pocos efectos adversos pero -insiste- me gustaría conocerlo de primera mano, es decir, mediante publicaciones científicas".
LA PELEA ENTRE LAS COMPAÑÍAS FARMACÉUTICAS
Este experto se muestra "preocupado" por las "peleas" entre las compañías farmacéuticas para conseguir el mejor mercado "y situar su producto por delante de los demás y con precios que no son transparentes".
"Han visto que es un mercado muy cuantioso y está en la propia naturaleza de las compañías competir y ver quien se lleva la mejor porción", dice.
García considera que los gobiernos, "que han dado mucho dinero para la investigación en vacunas", deberían exigir que hubiera "mucha más coordinación en la investigación".
"No se trata de una competición de quién llega el primero, sino de una investigación cooperativa", asevera.
También propone que, una vez estén en el mercado, se pongan condiciones en su comercialización respecto al precio y al derecho de patentes.
Y si se dispone de vacunas, no tiene sentido de que se vacunen los países de ingresos altos y no se inmunice a las naciones con ingresos bajos o medios.
A modo de ejemplo, García informa de que en EE. UU. y Canadá disponen de ocho y nueve dosis por persona frente a Bangladesh que, hoy por hoy, cuenta con cero dosis por habitante.
"Mientras no se vacune todo el mundo no habrá control de la pandemia y todo esto, suponiendo que las vacunas sean eficaces y otorguen una inmunidad duradera. Aunque sea por egoísmo es necesario que se vacune todo el mundo", asegura.
EL NEGOCIO DE LOS TEST
"Hay mucho negocio. Las propias PCR que se exigen a los compatriotas que vuelven a casa por Navidad son cuestionables", en opinión de este epidemiólogo, dado que "los que vienen de fuera son un porcentaje ínfimo".
García cree que "hay muchos intentando sacar tajada", por lo que las autoridades deberían asegurarse de que todas las pruebas diagnósticas tengan unos niveles mínimos de calidad.
"El que no corre, vuela. Ha habido mucha competencia entre compañías", insiste. Este experto también se refiere al acopio de medios que se hizo en el principio de la pandemia, en concreto los EPI "que faltaban en hospitales y se vendían a precio de oro".
Y sobre el hecho de que las farmacias puedan vender test de autodiagnóstico, García tiene "muchas dudas" y considera que el lugar para detectar una infección es el hospital o el centro de salud.
Solo salva la realización de test en farmacias en el caso de poblaciones rurales que tengan el centro de salud muy alejado. Entonces sí, pero de forma excepcional.
LA VACUNACIÓN EN ENERO NO ATAJARÁ LA TERCERA OLA
Este investigador considera que, "en el peor de los escenarios", después de las navidades habrá un repunte de contagios que coincidirá con el inicio de la vacunación.
Al principio se beneficiará un grupo pequeño, unos dos millones, pero si el virus está circulando para "contener la transmisión tendría que vacunarse al menos la mitad de la población", explica.
Y eso no es posible porque, dice, habría que inmunizar entre enero y marzo a 24 millones de personas "y no hay suficiente suministro ni infraestructura para hacerlo con rapidez".
No obstante, cree que no estamos abocados a una tercera ola. "Esto no es un castigo divino; las autoridades tienen mucho margen" en la detección rápida de casos.
Y como método de autoprevención ante las reuniones navideñas, García propone "pensar siempre que uno de los reunidos tiene el virus y lo puede transmitir".
SÍ HAY COMITÉ DE EXPERTOS
El responsable del Comité de Ética del Instituto Carlos III asegura que hay un comité de expertos que asesora a Sanidad, si bien esa información "se mantiene en secreto" aunque cree que debería "estar disponible".
"Espero que pronto se difunda quién está en ese comité y cuáles han sido sus deliberaciones y conclusiones", dice.
Sobre la presencia del Instituto, García se limita a desvelar que la institución está representada "indirectamente".
LA INMUNIDAD DE GRUPO
Dado que se desconoce si la inmunidad de las vacunas será duradera, García apuesta por "no levantar falsas expectativas".
"Se está vendiendo que son la varita mágica que va a eliminar la covid, puede que sí y puede lo contrario", añade.
Para este epidemiólogo es mejor no crear demasiadas esperanzas. "En el mejor de los casos, con una inmunidad de grupo se podría controlar la covid, pero hasta llegar a esa situación en todo el mundo se tardarían meses y años".
Recuerda que esta es una situación inédita. La vacuna que menos tardó en desarrollarse fue la del ébola "y se necesitaron cinco años. Ahora en menos de un año tenemos vacunas ensayadas y a punto de entrar en el mercado".
Casi un año después de tomar las riendas del Ministerio de Sanidad, Salvador Illa reconoce que se han cometido errores por parte de todos y, pese a los complicados momentos que también a él le ha traído esta "terrible" pandemia, volvería a aceptar el encargo. "No me arrepiento", asegura.
"Lo he hecho lo mejor que he podido", reconoce en una entrevista con Efe en la que hace balance de estos casi doce meses de pandemia y comenta los proyectos que tiene planeados para el departamento que dirige desde el pasado 13 de enero, apenas la pesadilla de la covid-19 "deje espacio".
En lo que no va a "perder un minuto" es en batallar con ninguna comunidad autónoma, aunque haya alguna que lo intente. "Mi beligerancia se centra únicamente contra el virus. Lo demás, ni un minuto", zanja.
"TODO EL MUNDO LLEGÓ TARDE, TAMBIÉN ESPAÑA"
Illa cree que el coronavirus "sorprendió a todos", y eso obligó a ir adoptando medidas en función de la información que se iba recibiendo, disposiciones que en ese momento se creían las "correctas y adecuadas"; revisar ahora decisiones que se tomaron en la primera ola con los datos actuales -cree- "no es muy honesto".
"He de reconocer que todo el mundo llegó tarde, también España", admite el ministro para puntualizar, sin embargo, que aun "yendo tarde y cometiendo errores, fuimos también los primeros en reaccionar", decretando el primer estado de alarma y el confinamiento de la población apenas dos días después de que la OMS declarara la pandemia.
Illa considera "obligado" hacer una evaluación independiente, "por descontado, de la acción del Ministerio, del Gobierno, de las comunidades y de los sistemas sanitarios", pero ha de ser "constructiva" y realizada por expertos de distintas disciplinas.
A tal efecto se constituyó un grupo de trabajo en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, centrado en elaborar el marco en el que se desarrollará esta evaluación, que quiere "lo antes posible".
"Hay quien lleva interesado desde el primer día, más que en combatir el virus, en combatir al Gobierno; allá ellos. Nosotros queremos hacer una evaluación constructiva, serena, pausada y que nos dé pautas de actuación de cara al futuro", añade.
SUS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES
Illa rememora dos de los momentos más difíciles a los que se ha enfrentado: el primero, dice sin dudar, es el del pico de finales de marzo y principios de abril, cuando los fallecidos diarios se contaban por centenares hasta casi el millar.
Otro momento "nada fácil" fue el de restringir las asistencias a los funerales: "Si ya es muy doloroso perder a un ser querido, no poderte despedir de él, no poderle acompañar, multiplica ese dolor", lamenta.
Y, a nivel interno, el día de mayo en el que el entonces secretario general de Sanidad, Faustino Blanco, que desde el primer día le pidió ser relevado, tuvo que ser atendido de urgencias por un problema cardiaco "debido a la presión sufrida todos estos meses".
"Le fui pidiendo que fuera continuando, así que, cuando pasó esto, me sentí un poco responsable". Afortunadamente, recuerda, "todo salió bien".
LA EJEMPLARIDAD DE LA CIUDADANÍA Y LOS SANITARIOS
Pese a todos los sinsabores, de este año el ministro se queda con el comportamiento de la ciudadanía, que "ha sido ejemplar", como lo ha sido también la respuesta de los profesionales sanitarios.
La pandemia nos ha sacado "lo mejor de nosotros mismos, y a veces también lo peor. Todos tenemos imágenes en la retina de ejemplos de solidaridad", como fue el sector automovilístico entregado a la fabricación de respiradores o al textil elaborando mascarillas.
"Ha habido cosas que ponen la piel de gallina, porque ha habido reacciones muy espontáneas en un momento de mucha dureza, en el que todo el mundo ha entendido que había que volver a descubrir esa dimensión comunitaria y que no vivimos aislados", concluye.
Illa recibió "como un honor" el ofrecimiento del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para sustituir a María Luisa Carcedo en Sanidad, un cargo que volvería a asumir incluso sabiendo la que estaba por venir apenas unos días después de ser nombrado.
"No me arrepiento de haber aceptado el ofrecimiento del presidente; lo sentí en ese momento como un honor y he hecho las cosas lo mejor que he podido. Claro que, si hubiéramos sabido que iba a pasar esto, los planteamientos hubieran sido muy distintos, pero no me arrepiento de haber aceptado el cargo y para mí es un honor", reitera.
FERNANDO SIMÓN, UN TRABAJADOR INCANSABLE Y MUY HONESTO
Nunca el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, le ha pedido tirar la toalla a pesar de las críticas, y de él destaca que "desde el minuto cero" ha ejercido sus tareas "de forma muy ejemplar" y asumiendo decisiones que "son muy difíciles de tomar".
"Es un trabajador incansable y muy honesto", recalca el ministro, que recuerda que no fue él quien lo nombró y que todo el mundo sabe quién lo hizo.
Para Illa, Simón "y los Fernando Simón que hay en nuestro país en el ámbito de la salud publica y en muchos otros ámbitos son servidores públicos vocacionales y ejemplares", y considera que las peticiones para que le destituya del cargo "han sido minoritarias y poco representativas".
LA TERCERA OLA
Superada la primera y después una segunda, la tercera ola ha empezado a despuntar hace unos días con un aumento progresivo de la incidencia, después de que las comunidades relajaran las medidas a principios de diciembre, aunque está convencido de que todas han actuado "rápidamente" y que pronto se verán los resultados.
No obstante, hace hincapié en la importancia de reducir al máximo la movilidad y los contactos sociales en estas fiestas navideñas.
"No nos cansamos de repetir que la Navidad, en casa; no nos movamos y estemos con la familia más próxima", abunda antes de valorar la labor de las autonomías para frenar el aumento de casos, ya que están actuando "correctamente".
Cree que España está preparada para afrontar "lo que tenga que venir", pero, apunta, lo que hay que hacer sobre todo, y donde "hay que poner el acento y el esfuerzo", es en evitar que los contagios aumenten considerablemente.
LA RELACIÓN CON MADRID "ES BUENA"
El ministro asegura que la relación con la Comunidad de Madrid, que desde casi el principio ha sido una de las más combativas con las decisiones del Ministerio, "es buena". "En todo caso", avisa, no va a "perder un minuto en beligerancia con ninguna comunidad autónoma".
Sobre la petición que le ha hecho el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, para hacer test rápidos de antígenos en las farmacias, Illa reitera que "estas cosas hay que hacerlas bien".
"Se puede estudiar, claro que sí", y de hecho el Ministerio está analizando la propuesta madrileña, pero todavía "hay toda una serie de detalles que han sido objeto de aclaración y vamos a ver cómo podemos resolverlos".
Aun así, insiste en que "las cosas con seguridad, con calma y sin apresurarse".
FATIGA PANDÉMICA
Para tratar de mitigar los efectos de la fatiga pandémica en el personal sanitario y en el resto de la ciudadanía, recuerda que "ya tenemos un horizonte", que son las vacunas, las cuales empezarán a administrarse en España el próximo domingo.
"Es un horizonte de cinco o seis meses", anima el ministro, que lo considera el principio del fin, cuando ya haya una población inmunizada suficiente para poder empezar a relajar medidas "de forma importante".
Según la información de la que dispone sobre las nuevas cepas del coronavirus detectadas en el Reino Unido y Sudáfrica, no parece que invaliden la vacuna ni que haya una "evidencia incontestable" de que sean mucho más letales ni de que sean más transmisibles.
Por el momento, no hay constancia de que haya casos en España con estas variantes, pero Sanidad ha encargado esta semana al Instituto de Salud Carlos III y a la Dirección General de Salud Pública que actualicen el programa de secuenciación de cepas "para estar atentos".
EUTANASIA, ATENCIÓN PRIMARIA y TABACO
La Atención Primaria está siendo uno de los servicios asistenciales más castigados por la pandemia, por lo que los presupuestos contemplan mil millones de euros para su refuerzo, y la intención de Illa es, además, seguir con el plan aprobado durante la gestión de su antecesora en el cargo, María Luisa Carcedo.
"Es un marco estratégico consensuado con las comunidades y los implicados muy operativo, con una serie de objetivos y retos e hitos; me parece que es el punto de partida para invertir este dinero, tomar este marco estratégico", asevera.
Precisamente, Carcedo ha sido la ponente de la recién aprobada ley de eutanasia en el Congreso, con la que Illa sintió que se estaba dando respuesta al "clamor" que existía en la sociedad española.
"No es obligar a nadie a hacer nada, es dar un derecho" a aquellas personas que sufren una "enfermedad crónica incurable o tienen un sufrimiento insoportable y crónico a que puedan, si así lo consideran y con las debidas garantías de la sanidad pública, poner fin a este sufrimiento inquebrantable que tienen".
Tras este hito, otro de los retos de Sanidad es endurecer lo antes posible la ley antitabaco, ya que alrededor de 68.000 muertes al año están asociadas a esta sustancia.
"Lo vamos a hacer lo antes posible en la medida en que la covid nos deje espacio, que nos lo va a dejar bien pronto, espero", concluye.