El día 24 de septiembre a
las siete de la tarde tuvo lugar la celebración de un homenaje en honor a
Vicente Gozálvez por sus 25 años de servicio y dedicación a la parroquia Santa
Marta.
Con el motivo del
aniversario el consejo parroquial organizó una misa de acción de gracias en su
honor.
En la misa participaron
otros sacerdotes como Juan José Llácer, párroco de la iglesia de los Santos
Juanes, Antonio Cavero, Mariano Soriano, Enrique Montí, primer párroco de la
iglesia Santa Marta, José Antonio Pujol, que colabora con las actividades
pastorales de Santa Marta y Eulogio García, misionero en Colombia y tío de Raúl
García, seminarista de la parroquia.
Antonio Cavero fue el
encargado de realizar la lectura de una carta redactada por el arzobispo de
Valencia Carlos Osoro, donde este le dedicaba unas palabras de agradecimiento a
Vicente por sus 25 años de servicio y le pedía que continuara trabajando en las
labores de la iglesia, tal y como lo estaba haciendo hasta ahora.
Marta y Julián hicieron
la monición de entrada y Juanjo Llácer le dedicó unas bonitas palabras a
nuestro homenajeado, que además quiso regalarle una estatua del buen pastor. Asimismo,
toda la misa estuvo acompañada por los angelicales cánticos del coro
parroquial.
El homenaje finalizó con
una cena en el restaurante Puçol, en la cual Vicente Gozálvez recibió unos
regalos por parte del consejo parroquial y de la gente que ha querido colaborar
voluntariamente. "Quiero dar las gracias a todos los que han hecho posible este
homenaje a mi persona y a todos los que han colaborado con los obsequios,
muchas gracias", comenta Vicente Gozálvez, párroco de la iglesia Santa Marta.
Un hombre que ha vivido
25 años muy intensos, no solo como párroco sino involucrado en muchas otras
experiencias y vivencias personales. "Han sido 25 años muy importantes para mí,
en los que he vivido profundamente y de los cuales he sido muy feliz, y por eso
estoy muy orgulloso y contento".
Una persona dedicada
desde hace un cuarto de siglo a la parroquia y a sus miembros, y el cual está
totalmente implicado con todos los grupos que forman la iglesia, por este
motivo no se puede hablar de Vicente Gozálvez sin mencionar la evolución que
han tenido estos colectivos desde que este párroco entró en Santa Marta.
Respecto a los juniors
está muy contento con su progreso porque cuando él llegó a la parroquia no
existían, él mismo se encargó de formar a un grupo de jóvenes que hasta el día
de hoy, generación tras generación, siguen al pie del cañón. "En el año 88 se
celebró el primer campamento, aún lo recuerdo como si fuera ayer, fue en
Catelvispal y desde ese año no he faltado a ninguno".
Cáritas parroquial da un
servicio muy importante a las familias más necesitadas, al mes pasan alrededor
de 110 familias de las cuales el 40% son familias de nuestra localidad, y no
solo familias de inmigrantes.
Vicente también tiene una
estrecha colaboración con los servicios del ayuntamiento. "Estoy muy agradecido
con todos los alcaldes que he conocido estos 25 años, desde José Vicente Cuello
hasta Merche Sanchis".
Además, ha sido muy
importante en el ámbito de la catequesis, más concretamente en su
afianzamiento: desde la catequesis prebautismal hasta la catequesis de adultos,
pasando por la catequesis de la primera comunión, postcomunión y la
confirmación.
Un apartado de la
catequesis de adultos son las dos comunidades neocatecumentales popularmente
conocidas como los kikos, una comunidad que empezó un año antes de que Vicente
llegara a la iglesia y que se caracteriza por un estilo de vida cristiana y una
colaboración con la parroquia.
En cuanto a la liturgia
se ha financiado el grupo de lectores, el coro parroquial, y la celebración de misas domésticas.
Un hombre sereno,
tranquilo y campechano que antiguamente daba clases de religión en el colegio
Virgen al pie de la Cruz
y que ahora que está jubilado dedica parte de su tiempo en colaborar con las
actividades pastorales del colegio.
Un hombre que ha
contribuido a la recuperación de las fiestas de Santa Marta que desde hace 5
años se vuelven a celebrar gracias a un grupo de jóvenes de la localidad que
retomaron la fiesta pero que sin su ayuda esta recuperación no hubiera sido
posible.
En conclusión, 25 años de
compromiso y servicio con la parroquia de Santa Marta, 25 años que esperamos
que se conviertan en muchos años más y que todos podamos disfrutar de este
párroco que ha dedicado parte de su vida a la iglesia de Santa Marta y el cual
es digno de este merecido homenaje.
Categorías de la noticia
Quizá te interese