Ya estamos en invierno y con él llegan las vacaciones, el descanso y como no, los desplazamientos de Navidad. Son muchos los coches que van a circular por las carreteras en estas fechas, ya que el coche sigue siendo la opción preferida para las vacaciones de los españoles.
Precisamente por ello, uno de los artículos más interesantes y populares por estas fechas es el de los consejos para el mantenimiento adecuado del vehículo. Desde revisar el estado mecánico a comprobar el desgaste de los neumáticos, los vehículos necesitan pasar de forma periódica una revisión técnica en la que se verifique el buen estado del mismo y utilizar los repuestos de coche necesarios para que su funcionamiento sea el mejor. Sin embargo, en ocasiones no se llevan a cabo dichas operaciones por dejadez, por falta de tiempo o por razones económicas.
En invierno, tanto por el volumen de tráfico como por las propias condiciones climáticas, es crucial llevar a cabo un buen mantenimiento del coche en invierno. Es una cuestión de seguridad vial, ya que los mayores episodios de frío, lluvia, tormentas, granizo o nueve pueden incrementar el peligro a la hora de conducir por las carreteras.
Además, estas condiciones adversas también incrementan el riesgo de que los vehículos sufran daños en el motor, debido a congelación u otro tipo de impacto. ¿Y cuáles son lso puntos en los que debemos fijarnos para que nuestro vehículo esté en perfectas condiciones este invierno? Vamos con ellos de la mano de DAPARTO, comparador de repuestos para el automóvil con más de 10 millones de ofertas.
Neumáticos, lo más importante
La presión del neumático varía según la estación del año y la temperatura exterior. Antes de comenzar un trayecto largo, conviene medir la presión del neumático según la tipología del motor, diésel o gasolina, así como los ocupantes y equipaje que se lleve en el vehículo. En este sentido, hay que tener en cuenta que en estas fechas los viajes son, sobre todo, familiares, por lo que es habitual que los coches vayan llenos, tanto de personas como de equipaje. Por ello, los conductores deben revisar la presión de los neumáticos para incrementar la seguridad de los coches y su adhesión al asfalto. Además de la presión, también hay que valorar el estado del neumático en sí. Si está muy desgastado, es mejor cambiarlos directamente para que, en caso de lluvia, no hagan el temido efecto “aquaplanning”.
Frenos
Un sistema de frenado en buenas condiciones evitará colisiones por concentración de tráfico en la operación salida. Cada 10.000 kilómetros, aproximadamente, es adecuada la revisión de las pastillas de freno, así como el control del líquido de frenos. Sobre los frenos también hay que tener en cuenta algo que tiene que ver con los hábitos de conducción. Y es que si las pastillas son nuevas no se debe frenar a fondo desde el primer momento, ya que sólo trabajarán algunas zonas de la pastilla y se llegará a su cristalización (ese chirrido desagradable cuando pisamos el freno).
Líquido refrigerante
Un calentamiento del motor puede derivar en una avería más seria. Por ello, la revisión y control del líquido es fundamental en el mantenimiento del vehículo y que el motor no se sobrecaliente con la bajada de temperaturas. Y es que una de las averías más frecuentes por estas fechas es la que se produce cuando el líquido refrigerante se congela, se expande y provoca la rotura de las mangueras del sistema de refrigeración, la perforación del bloque o la cabeza del motor.
Baterías
Es un componente esencial del coche, ya que proporciona la energía para arrancar el motor y alimentar los sistemas eléctricos del vehículo. Y las baterías trabajan más en invierno, ya que el motor tiene que arrancar a temperaturas más bajas. Además, el frío también puede reducir la capacidad de la batería para almacenar energía. Por ello, es importante realizar un mantenimiento adecuado de la batería para evitar averías.
Con el objetivo de disfrutar de unas vacaciones seguras en la carretera, DAPARTO cuenta con más de 10 millones de productos y elementos de seguridad que garantizan una buena conducción en las carreteras durante el invierno. Sin embargo, la seguridad depende, sobre todo, de la responsabilidad de todos y de cada uno de los conductores.
De ahí que, además de un buen mantenimiento del coche, también es necesario el conductor esté preparado para efectuar su viaje. Esto implica que el piloto debe haber descansado lo suficiente y apartar cualquier objeto que impida una buena visualización. Además, hay que quitar cualquier cosa que nos pueda despistar (el móvil, por ejemplo) y colocar lo que se pueda necesitar lo más a mano posible.
A ello hay que añadir el mantener siempre la seguridad de distancia con respecto al coche que nos precede y reconocer los primeros síntomas del cansancio. Cuando los ojos se cierran involuntariamente o cuesta mantener el vehículo es el momento de parar y descansar. Un poco de aire y un corto paseo para estirar las piernas, son el mejor antídoto.