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La magnífica dirección de Fernando Trullols (La Academia, Bosé) y una solvencia técnica muy loable permiten recomendar este intenso drama donde el hombre se enfrenta a la naturaleza hostil. El cineasta catalán, que firma su primer largometraje, recrea unos hechos reales, no demasiado lejanos, que han caído en el olvido colectivo. Lo hace con unas imágenes potentes, equiparables a las de las producciones hollywoodenses del género.
30 de diciembre del año 2000. Cinco amigos se disponen a subir a la cima del Balandrau; la mayoría son expertos en esa clase de excursiones. Además, aunque haya nevado abundantemente, no parece arriesgado en absoluto; de hecho, piensan llegar al pico y regresar para comer. El sol los acompaña hasta que, en cuestión de minutos, todo cambia. Un viento salvaje desencadena una de las peores tormentas que ha azotado los Pirineos.
Los breves preámbulos presentan a algunos de los protagonistas, aportando los detalles precisos. Rápidamente, nos transporta a unos bellos paisajes cubiertos por la nieve, bajo un hermoso cielo azul. Intencionadamente, traslada al público la sensación de que nada malo puede ocurrir.
La repentina irrupción del temible torb se plasma con una contundencia y verosimilitud estremecedoras. En esos angustiosos momentos cuesta distinguir a los montañeros y proyecta su desesperación al espectador.
Después del impacto inicial, se convierte en una batalla por la supervivencia. Surgen entonces circunstancias comunes a otras historias vistas en la gran pantalla. No obstante, al incorporar a los miembros del equipo de rescate gana en alicientes e incrementa la incertidumbre. De esta manera, rinde un justo homenaje a quienes se juegan el tipo por salvar vidas.
El guion, perfectamente estructurado, dedica especial atención a los familiares de las víctimas durante el último tercio del filme. Se suceden las escenas conmovedoras, culminadas con un acertado epílogo, en el que aparecen varios fragmentos de reportajes grabados aquellos días, junto a una interesante información.
La espléndida banda sonora compuesta por Arnau Bataller (La paradoja de Antares, El 47), recorrida por unas serenas melodías, refuerza las emociones que transmite el relato.
Álvaro Cervantes (Sorda) demuestra porqué es un actor al alza y brilla en una exigente interpretación. Del resto de su convincente elenco, prácticamente coral, destacan Bruna Cusí, Marc Martínez, Àgata Roca, Francesc Garrido y Jan Buxaderas.
Los que quieran saber más, deberían leer el libro 3 nits de torb i 1 Cap d’Any, del escritor y meteorólogo Jordi Cruz, en el cual se ha basado la película.