La comisión de investigación de Les Corts Valencianes sobre la dana de 2024 ha vuelto a poner el foco en la actuación institucional durante la emergencia, con la comparecencia de la vicepresidenta primera del Consell, Susana Camarero, y del ingeniero Alberto Canet, quien ha señalado importantes deficiencias técnicas aquel día.
El Consell reivindica su actuación
Camarero ha defendido que durante la jornada de la dana “se hizo todo lo que se pudo”, al tiempo que ha lamentado no haber contado con más información para actuar con mayor eficacia. También ha asegurado que “ningún usuario o familia que apretó el botón quedó sin atender” en relación con el servicio de teleasistencia.
La vicepresidenta ha sostenido que mantener su agenda institucional fue compatible con el seguimiento de la emergencia, rechazando las críticas por su asistencia a un acto empresarial. Según ha explicado, continuó dando instrucciones y monitorizando la situación en todo momento.
Cruce de reproches políticos
La sesión ha estado marcada por la tensión entre grupos parlamentarios. Desde la oposición se ha exigido a Camarero que dialogue con las víctimas y se han pedido responsabilidades políticas, incluida su dimisión. Por su parte, el PP ha defendido su comparecencia “por dar la cara”, mientras que Vox ha acusado a la izquierda de generar confrontación.
Camarero ha denunciado que la oposición intenta “atacar, insultar y sacar de contexto algunas expresiones” y ha insistido en que las víctimas necesitan “verdad, respeto y soluciones”.
Impacto en residencias y atención social
Durante su intervención, la vicepresidenta ha detallado que 136 centros sociosanitarios y cerca de 10.000 usuarios se vieron afectados por las inundaciones. Sobre el caso de la residencia de Paiporta, donde fallecieron seis personas, ha afirmado que la situación era de normalidad hasta que una riada repentina arrasó la zona a última hora de la tarde.
También ha señalado que en las viviendas sociales de Picanya, donde murieron ocho personas, la atención correspondía a los servicios sociales municipales, que conocían la situación de vulnerabilidad de los afectados.
Fallos técnicos en la gestión de la presa de Buseo
En la misma comisión, el ingeniero Alberto Canet ha ofrecido una visión crítica desde el ámbito técnico al asegurar que durante la dana “falló la previsión” y “fallaron las comunicaciones”.
Según ha explicado, el sistema no contaba entonces con el plan de emergencias plenamente implantado ni con herramientas como comunicaciones satelitales o sistemas de aviso a la población. “Si hubiésemos tenido implantado el plan, podríamos haber activado las sirenas y podríamos haber avisado”, ha señalado.
Canet ha descrito la jornada como “una situación catastrófica en la que falló casi todo”, destacando que los datos meteorológicos no anticipaban una lluvia de tal magnitud y que los sistemas de información llegaban con retraso.
Una emergencia que se agravó en pocas horas
El ingeniero ha relatado que la situación en la presa parecía controlada por la tarde, pero empeoró rápidamente durante la noche. Llegó a advertir por correo electrónico del riesgo de desbordamiento, aunque reconoce que quizá debió ser “más contundente” en sus avisos.
Asimismo, ha advertido de que una rotura de la presa habría supuesto “una catástrofe”, subrayando las limitaciones estructurales ya conocidas en la infraestructura.
Debate abierto sobre responsabilidades
Las comparecencias han evidenciado la dificultad de señalar responsabilidades únicas en una emergencia compleja, pero también han puesto de manifiesto las carencias en coordinación, previsión y medios técnicos que marcaron la respuesta a la dana.
La comisión continuará analizando los hechos en próximas sesiones con nuevas comparecencias para esclarecer lo ocurrido.