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OBITUARIO

Camilo Sesto, perdóname

Miles de españoles adolescentes hace más de cuarenta años le tachamos de hortera. Hoy le lloramos.
Vicente Climent - 08/09/2019
Portada de uno de los discos de Camilo Sesto Portada de uno de los discos de Camilo Sesto

Miles de españoles adolescentes de hace más de cuarenta años le tachamos de hortera. Hoy le lloramos. El paso del tiempo suele poner a las canciones y a los intérpretes en su sitio, en el lugar que finalmente ocuparán en la historia de la música, que es la historia de nuestras vidas.

Puede que Camilo Sesto no cupiera en las tiendas de campaña de los hippies de Woodstock. Pero en el festival musical iberoamericano de la OTI (que le pregunten a Carlos Herrera, que retransmitió alguno con cantos a los cóndores y resultado de queja diplomática) no había mayor estrella.

Quizá el Ed Sullivan que presentó a los Beatles en los Estados Unidos no supiera de la existencia del solista español. Peor para él. Entrevistarle era un espectáculo, con un trozo de canción a capella en cada respuesta. Pero Camilo salía a menudo en 300 Millones (programa panamericano de TVE). Y arrasaba. Camilo Sesto era un potosí. Descubrió para España el disco de platino. Y pesaba cien millones de discos normales.

Cada hispano -o estamos descubriendo hoy- tiene pegado a sus neuronas un puñado de canciones de este artista alcoyano y valenciano que presumía de ser ambas cosas. Por si les anima a hacer memoria, aquí les dejo una muestras.

'Vivir así es morir de amor' es la cumbre del karaoke, la canción que todo el mundo ha cantado en una fiesta cuando el pinchadiscos ha querido venirse arriba. El entonces alcalde socialista alicantino Ángel Luna se tiró una vez las manos a la cabeza cuando en una de esas noches de confraternización entre políticos y periodistas me arranqué con algo del alcoyano en un pub. "Demasiado alto", observó Luna.

'Jamás' (¿o 'El amor de mi vida'?) era la canción que casi todos los días de una temporada en la que yo estudiaba ponían (a petición de los oyentes) en el programa despertador de Radio Alicante. Ese curso jamás conseguí levantarme a las ocho .

'Fresa salvaje' creo que es la primera que le escuché. 'Mola mazo', la última que le recuerdo haber estrenado. Ximo Rovira podría escribir algo de cuando fue a cantar ésta última a Tómbola y Lydia Lozano la bailó con algo de rechufla.

'Melina' la escuché decenas de veces en el jukebox del restaurante en el que trabajaba mi padre mientras esperaba a que acabara su jornada para volvernos juntos a casa. Camilo se le dedicó a la actriz Melina Merkoúri -que llegó a ministra socialista- con ocasión de su regreso a Grecia tras la caída de la dictadura.

Ese mismo año, Sesto (mejor Camilo) estrenó el Superstar en Madrid. Con Franco vivo, no mucho, pero vivo. La representación teatral sobrevivió al dictador. Camilo se jugó la pasta, y todo el elenco cantó con micros con cable. Hubo que emplear a gente para que los fuera desenrollando durante el espectáculo.

Mientras tanto nosotros nos fuimos de viaje escolar. En la escala de Zaragoza se decidió que empleáramos la tarde en ir al cine. La muchachada -con supervisión de los 'curas'- se dividió entre quienes fueron a ver el 'Jesucristo' con Ted Neeley (que casualmente volvió a cantarlo, en un teatro de Madrid, el pasado mes de mayo), y los que optaron por 'El coloso en llamas', con cameo de Fred Astaire y BSO de John Williams, aunque los 'protas' eran Steve McQueen y Paul Newman.

Al año siguiente nuestro COU interpretó una obrita de teatro con un Jesucristo propio que se llamaba José Antonio Mayor. Era en Maristas. Camilo había estudiado en Salesianos.

Mucho después, y durante algunos años, varios medios de comunicación anunciaron la muerte de Camilo. A los ojos de la postverdad hoy podrían argüir que dieron la primicia. Aunque tampoco, porque visto el Telediario de La 1 del mediodía de este domingo, con su apertura y veinte minutos de información sobre el hijo predilecto de Alcoy y nombre y apellido de su Alameda, vamos a convenir que Camilo, ese chico que hablaba grave y cantaba agudo, ahora sí que ya no se va a morir nunca.

Así que déjenme que me vaya ya al karaoke esta tarde a cantarle 'Perdóname'. Por no haberme despertado nunca con su música más lánguida; por no haberle comprado nunca un disco; por no haberle visto nunca en vivo (salvo en la tele); y por haber pensado alguna vez que era un hortera. Con el tiempo, ése que pone a cada canción y a cada artista en su sitio, muchos hemos descubierto que era 'Algo más': era 'Algo de mí'.



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Cronista Oficial de Casinos. Académico de la R.A.C.V.
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