Vicente Javier Mas Torrecillas. / EPDA
A finales de los años 60 un ministro de Franco, Manuel
Fraga Iribarne, popularizaba la famosa frase “Spain is differnt”
para atraer turistas extranjeros. Cuando se cumplen casi 60 años de aquel
desafortunado slogan una alcaldesa del PP, Begoña Carrasco, se ha sacado
de la chistera un plagio simulado de aquella idea de Fraga. “Castellón es
otra cosa”, que viene a ser lo mismo, pero más hortera y de andar por casa.
La Carrasco (PP) no ha aportada nada durante los tres
años de gestión que lleva en el Ayuntamiento al avance de la ciudad. Como Fraga,
ha vendido humo para tener un buen titular que, a buen seguro, se habrá olvidado
antes del verano. Porque lo único que mueve a este gobierno local es la
propaganda permanente del hoy, no la gestión de los recursos y la mejora de la
ciudad para mañana.
Como en el fondo saben que es una horterada manifiesta que se
olvidará pronto se la han encasquetado a la titular de la concejalía de
Turismo, a Arancha Miralles (más color turquesa azulado que verde
esmeralda). Y ella, toda ufana, se ha ido a Fitur para decirle a todo el mundo
que “Castellón is different”, ay perdon, Castellón es otra cosa.
Algo de razón tiene Carrasco, la verdad. Por una vez,
le voy a decir que el eslogan es acertado. Porque la ciudad es otra cosa. En su
legislatura las calles de Castellón habrán pasado a ser almacenes de basura, el
centro se habrá muerto, la inseguridad se habrá disparado, los servicios de
sanidad y educación se habrán hecho tercermundistas … y las fiestas se habrán
normalizado a diario. Ninguna otra ciudad se habrá descompuesto tanto en tan
poco tiempo. Porque Castellón es otra cosa. Aquí el nepotismo es
consustancial al equipo de gobierno, el concejal delegado no paga sus multas, el
consistorio tiene un alcaldeso in pectore, la empresa de la basura limpia los
alrededores de un único colegio, se derrochan dos millones anuales en
propaganda en medios, la empresa adjudicataria de la basura le dio algún que
otro master a la Carrasco (eso dice en su propio curriculum), la ciudad
se llena de gasolineras, los funcionarios advierten de pagos fraccionados, los
“capos” dominan urbanismo, movilidad y servicios sociales, … Voy a frenar
porque el artículo se haría eterno.
La ciudad ha hecho, una vez más, el ridículo en Fitur, una
feria que cuesta un pastizal y que no sirve para absolutamente nada. Bueno,
para que algunos se peguen unos días de vacaciones Todo Incluido gracias
a nuestros impuestos. Es la corte que esta señora que está al timón ha sabido
alimentar y mantener para sentirse reina por un día. Menos mal que el tiempo y
la justicia acaban poniendo a las bandas en su sitio.
PD: ¿Por qué pagamos con nuestros impuestos un viaje de un
colectivo privado a un país sudamericano? Para colmo de colmos este colectivo
ni siquiera dice que va representando a la ciudad, sino a ellos mismos. Olé, Carrasco.
PD2: Alguien debería decirle al alcaldeso que deje de mandar
mensajitos en redes sociales y por guasap que, lejos de intimidar, dan
vergüenza ajena.
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