José Antonio Sorzano
Para muchos ciudadanos, el
último Pleno en el Congreso vino a demostrar que nuestro actual sistema
político y económico es una casa en ruinas que conforme pasa el tiempo se va
desmoronando un poco más. Así como, igualmente, una clase política cada día
más alejada de los ciudadanos que dicen representar, con más de 400 casos de
corrupción en sus ilustres espaldas.
En dicha sesión plenaria,
daba vergüenza ajena el ver como los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE,
centraron sus intervenciones fundamentalmente en la situación financiera y el
lanzamiento de los esperados reproches del ¡Y TU MAS! Todo lo demás, por lo
visto no cuenta en el horizonte político de estos dos partidos, que siguen
considerándose el ombligo del mundo, así como los únicos salva-patrias dentro
de esta desastrosa alternancia en el poder al que nos tienen acostumbrados
desde los tiempos de la Transición Democrática.
Pues bien, a pesar de todo,
Rajoy y Rubalcaba quieren seguir siendo los principales protagonistas en esta
“Tragedia Nacional” que está hundiéndonos a todos. Pero sin darse cuenta que
en estos momentos van con el paso cambiado respecto de una sociedad cada día
más cansada y alejada de ellos. Y, sobre todo, del viejo sistema político que
vienen representando.
Cada día está quedando más
claro, que el modelo bipartidista, y de mayorías absolutas, ha sido lo más
corrosivo y nefasto que ha podido soportar nuestro país. El sistema de Juan Palomo,
yo me lo guiso yo me lo como, de estos dos partidos, sin que nadie más pueda
participar para fiscalizar y controlar el “banquete” institucional en el que
solamente vienen participando ellos y, eso sí, los banqueros, está llevándonos
inexorablemente a todos a un desastre político, económico e institucional de
consecuencias incalculables.
Por lo tanto, siendo que
los ciudadanos comienzan a preguntarse quién manda realmente ahora en España,
si nuestra clase política o nuestros banqueros, yo propondría, a efectos prácticos,
que en vez de los partidos políticos, las listas electorales se elaboraran
ahora directamente por las entidades bancarias, con su logotipo incluido.
Llevando en campaña electoral las típicas propuestas y promociones bancarias,
como por ejemplo el regalo de baterías de cocina, juego de toallas etc., a
cambio del voto ciudadano, en lugar de los programas de los partidos políticos,
que por lo que se ve, ahora pintan menos que Pepe Leches en el museo del Prado.
Es una vergüenza que
sigamos con la pantomima de seguir manteniendo un sistema que con el dinero
público se sigue ocupando mas de cumplir con los mercados y los bancos privados,
que con los ciudadanos que, al fin y a la postre, somos las auténticas víctimas
de esta crisis provocada exclusivamente por esta pandilla de golfos y
sinvergüenzas que han estado al frente de las cajas de ahorros. Y no por los
pensionistas, funcionarios y pequeños empresarios, verdaderos “paganinis” de
semejante desastre.
Me causa estupor, que
primero los gobiernos de Zapatero y ahora el de Rajoy, no hayan querido
acometer de una puñetera vez la necesaria reforma de una Ley Hipotecaria,
parida en 1909 únicamente para beneficiar, como siempre, a banqueros y usureros
de diferentes pelajes. Pero lo más chungo es ver la doble moral aplicada por
el señor Rajoy, cuando una vez rescatada y NACIONALIZADA con el dinero público
de todos los españoles una entidad bancaria como Bankia, sea este mismo
gobierno del PP, dueño de esta entidad, el que siga permitiendo a Bankia la
ejecución sistemática de aproximadamente el 60% de los desahucios que se
producen actualmente en España.
¿Y yo me pregunto? Puesto
que Bankia es ahora una entidad nacionalizada propiedad del Estado, ¿por qué
no comienza a operar como banco público en libre competencia en los mercados,
a fin de fomentar el empleo con la apertura de créditos a la pequeña y mediana
empresa?
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