El incondicional público valoró el esfuerzo y el atrevimiento y reconoció con sonoras ovaciones cada una de las piezas interpretadas. Foto: EPDA.
El
concierto de Navidad de la Banda del Casino Musical es una de esas citas
ineludibles del año en Godella. La expectación que genera, este año, fue más
que fundamentada. Su actuación en la Casa de la Cultura de Rocafort la
convirtieron en el primero de los actos mancomunados que ambos consistorios
(junto con el de Burjassot) han anunciado que fomentarán “para ahorrar costes
pero también para ampliar la oferta y mejorar la calidad”, aseguró el alcalde
de Godella, Salvador Soler.
El
acontecimiento permitió adedmás conocer al nuevo director de la Banda, el joven
Isaac González. Godellense de nacimiento y formación musical, González ocupa
también la plaza de director en la Banda SM La Paz de Siete Aguas. Un año más,
el esperado concierto fue en beneficio de la asociación Amigos de Don Ursi y de
“El Bañado”.
También,
como es tradición, las Amigas de la Música hicieron entrega de varios
instrumentos a la Banda, en esta ocasión fueron 2 trompas y un piano. En pleno
derroche de reconocimientos, 3 de los músicos que cumplieron 25 años en actico
en la sociedad civil más antigua de la localidad fueron homenajeados, así como
el oboe Ferran Vilella “por el trabajo de todo un año buscando la estabilidad
de la Banda”. El programa arrancó con una primera parte poco navideña, en la
que los solos de Música i Poble (de Ferrer Ferran), Alma de Dios (de José
Serrano) y Una noche en Granada (de Emilio Cebrián) acapararon buena parte del
protagonismo. El incondicional público valoró el esfuerzo y el atrevimiento y
reconoció con sonoras ovaciones cada una de las piezas interpretadas.
La
segunda parte abrió las puertas a la espectacularidad de la percusión que, con
xilófonos, batería, bongos, etc. Revisaron la obra de los hermanos Terol
(Vicente y Arturo), Las Provincias, The Phantom of the Opera (de Andrew Lloyd
Weber y Richard Stilgoe) y Oregón (de Jacob de Hann). Pero el momento más esperado
estaba por llegar. El coro de alumnos de la escuela del Casino Musical se
incorporó al escenario y compartió junto a la Banda un penúltimo Adeste Fideles
y White Christmas. La última de las sorpresas fue la aparición de un Papa Noel
que, saxo en mano, recorrió el patio de butacas con el tradicional Navidad que
acabó siendo coreado por parte de los asistentes.
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