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En este artículo no voy a hablar de un gran monumento, de una ciudado comarca impactante o de un BIC, pero sin lugar a dudas es una delas paradas obligatorias para todos los nativos y visitantes de laciudad de Valencia, sobre todo para los amantes de los animales y delas curiosidades. Hoy vamos a conocer el bajorrelieve llamado «Lacasa de los gatos», a la cual también se la denomina en ocasiones«La gatera».
Comenzaré por comentar que, en el barrio medieval del Carmen, enValencia, encontramos la Calle Museo, en la cual hallaremos elPalacio de Forcalló; el antiguo Convento del Carmen, hoyreconvertido en el Centro del Carmen de Cultura Contemporánea(CCCC); la iglesia del Carmen y mucho más, y entre ese «mucho más»,cabe destacar la miniatura llamada, Casa de los gatos.
Cuando la noche se aventura a cubrir el barrio del Carmen, es fácilcomprobar el porqué del nombre del bajorrelieve, pues los gatos delbarrio y alrededores llegan hasta él para usarlo como gatera, lacual comunica la Calle Museo con un solar privado perteneciente aAlfonso Yuste Navarro. La valla de este solar, no muy alta, estápintada de azul salvo la puerta que lo está en verde y naranja.
Ahora bien, esta gatera es algo muy especial con su forma de casa enminiatura, con planta baja y dos pisos, la cual tiene un tejado deteja en dos alturas y una diminuta chimenea en su lado derecho.
Esta pequeña maravilla tiene todo lo que a una casa de estascaracterísticas se le pueda pedir. La puerta principal, que es laentrada propiamente dicha de la gatera, tiene dos portalones quesiempre están abiertos. La puerta está diseñada con un arco demedio punto con sillares en todo su perímetro. En lo alto de lamisma hay un escudo heráldico con una cruz en medio que bien podríarepresentar a la valenciana Orden de Montesa, o cualquier otra ordenespañola o mundial, pues los apellidos «Yuste» o «Navarro» notienen una cruz en su heráldica, aunque también podría ser frutode la casualidad. Sobre el escudo hay un yelmo.
A la derecha de la puerta a la altura del escudo de armas, en unazulejo está pintado el número que le corresponde a ese solar, el 9de la citada Calle Museo. Y a la izquierda hay varios elementos. Unode ellos es un azulejo con la leyenda «Asegurada de incendios»,algo que durante largo tiempo era muy usual que lucieran las casas deValencia. A la izquierda de éste encontramos un conjunto de seisazulejos con la imagen de cuatro gatitos y la siguiente leyenda envalenciano:
«A la memoria dels cuatre gats que quedaren al Barri del Carme l’anyMXCIV. Mai se les va a sentir un miau mes alt que altre»
«(En memoria de los cuatro gatos que vivieron en el Barrio delCarmen en el año 1094. Nunca se les escuchó un miau más alto queotro)».
De esta leyenda hablaremos más adelante.
Bajo este mural de azulejos hay una fuente que simula ser de mármol.
En la primera planta hay un balcón corrido que tiene dos puertas dedoble hoja a través de las cuales se pueden ver cortinas a amboslados de las mismas. Y la segunda planta está compuesta por trespequeñas ventanas de doble hoja, desde una de ellas se puede ver unafoto de Charles Chaplin (1889-1977), siendo la única persona quehabita esta diminuta Casa de los gatos.
El límite de esta casa-gatera también está definido por sillares ytras el límite izquierdo, sobresaliendo bastante más de lo que haceel altorrelieve de la casa, se encuentra lo que podría ser el corralde la misma, el cual luce una puerta realizada como si fuera unaverja con un gran dintel de madera, pero en realidad es una jardineraa la que nunca le faltan plantas.
Ahora hay que comentar algo sobre su historia. El escultor AlfonsoYuste Navarro en un principio vivía en una casa que había en laacera frente a la actual gatera, pero aquella casa finalmente seconvirtió en un edificio, pasando el escultor a vivir arrendado enel solar que había justamente enfrente. Y ya en su nuevo domiciliopudo comprobar que había un agujero en la valla por el que los gatosse colaban en el huerto de su casa taller, donde cultivaba tomates,calabazas, pimientos y fresas. Además, tenía tres gallinas llamadasCatalina, Marifé y Matilda que todos los días le proporcionabanhuevos frescos. Así pues, un buen día, posiblemente en 2003,decidió realizar el bajorrelieve y ocuparse de su mantenimiento,pues no son pocas las veces que actos vandálicos lo han deteriorado.
Con respecto a la leyenda anterior del mural de azulejos, hay quedecir que ésta posiblemente hace referencia a la historia queprotagonizara el Rodrigo Díaz de Vivar (ca. 1048-1099) llamado «elCid Campeador», pues tras conquistar Valencia en 1094, pensó que enla misma había muchísimos gatos y que estos eran portadores de malfario, mandando matar a todos los gatos de sus nuevas posesiones. Deesta matanza tan sólo se librarían cuatro gatos, es decir, unnúmero indeterminado de gatos ejemplarizado por el número cuatro.
Aquí procede comentar que en Valencia tenemos un dicho que dice:
«No som quatre gats» («No somos cuatro gatos»)
Que hace referencia a que no somos pocas personas, cuando queremoshacer notar que el grupo en concreto al que hacemos referencia erabastante más numeroso de lo que pudiera parecer. Igual estaexpresión proviene de esta leyenda.
También sabemos de boca del mismo Yuste que un inspector depatrimonio le dijo que se había encargado de unir su gatera a losmonumentos de Valencia.
Además, hay una anécdota muy tierna, pues un niño en ciertaocasión dejó en la puerta de la gatera una carta dirigida al«Ratoncito Pérez» en la que le prometía cepillarse los dientes, yAlfonso muy amable le contestó al niño como si fuera el ratoncitoPérez, poniendo en la carta explícitamente que, si no eras Kiko, elnombre del niño, no la cogieras.
Valencia es sinónimo de gran y pequeñas obras que seguiránincrementando nuestro patrimonio histórico-artístico.