Zona anegada por las aguas este lunes en Carcaixent. EFE/ Ana EscobarEl reciente temporal que ha azotado la provincia de Valencia ha acelerado los planes de las administraciones para blindar los puntos críticos frente a las riadas. Tanto en la comarca de Camp de Túria como en la Ribera Alta, se han anunciado medidas que combinan soluciones definitivas a largo plazo con parches de urgencia para evitar que se repitan imágenes de inundaciones y evacuaciones.
Soluciones estructurales en Carcaixent y Alzira
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha dado un paso adelante al iniciar la licitación de dos proyectos clave por un valor total de 12,2 millones de euros. Estas obras buscan mejorar la seguridad de Carcaixent y Alzira mediante dos vías.
La primera es el desvío del barranco de Barxeta. Para ello, se creará una nueva desembocadura directa al río Júcar, evitando que sus aguas saturen el barranco de la Casella en Alzira. Esta actuación cuenta con un presupuesto de 4,1 millones. La segunda vía es la adecuación del cauce. Se invertirán 8 millones de euros para acondicionar el cauce de modo que pueda recoger las escorrentías de otros barrancos antes de que entren en el casco urbano de Carcaixent.
Miguel Polo, presidente de la CHJ, ha confirmado que las obras principales arrancarán - según Levante-EMV - tras el verano, aunque antes de esa fecha (posiblemente antes de junio) se iniciará la construcción de una mota de un kilómetro en Cogullada para proteger esta pedanía. Por otro lado, la ampliación del barranco de la Casella, valorada en 25 millones, deberá esperar a 2027 tras la modificación del proyecto por el derribo del Molí de Montagud.
Urgencia ante el colapso logístico en el PLV de Riba-roja
Mientras en la Ribera se licitan obras, en Riba-roja de Túria la situación ha obligado a una intervención inmediata. El desbordamiento de las balsas de laminación el pasado domingo dejó atrapados a una veintena de trabajadores en el Parque Logístico Valencia (PLV) tras superarse los 100 litros por metro cuadrado.
Ante esta situación, la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, anunció la conexión del barranco del Pozalet con el de La Saleta, además de la creación de dos nuevas balsas de laminación aguas arriba. Sin embargo, debido a que el proyecto definitivo de la CHJ aún está en fase de definición, la Generalitat Valenciana ha anunciado que tomará las riendas de forma provisional. El conseller Vicente Martínez Mus ha avanzado que el Consell ejecutará por la vía de urgencia un cambio en las balsas de laminación actuales y un sistema de bombeo hacia Quart de Poblet para aliviar la presión hídrica en el polígono de El Oliveral y el PLV.
Tensión política por los plazos
A pesar de los anuncios, el tono entre administraciones refleja la urgencia social. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y los alcaldes de las zonas afectadas han reclamado al Gobierno central una simplificación de los trámites administrativos. Por su parte, el alcalde de Riba-roja, Robert Raga, ha insistido en que estas inundaciones recurrentes suponen un golpe directo a la economía regional, exigiendo que las soluciones temporales del Consell y las definitivas de la CHJ se materialicen sin más demoras.
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