Tras un domingo de máxima tensión marcado por la activación de la alerta roja y precipitaciones torrenciales, la Comunitat Valenciana intenta recuperar la normalidad este lunes. El temporal ha dado una tregua, rebajando el nivel de emergencia a alerta amarilla en el litoral de Valencia, norte de Alicante y sur de Castellón, donde aún se esperan lluvias y tormentas, aunque de menor intensidad.
Afortunadamente, el episodio no ha dejado daños personales, aunque sí importantes secuelas materiales. Las lluvias provocaron inundaciones en múltiples municipios de la Comunitat, generando especial preocupación la crecida del río Magro, que llegó a desbordarse en algunos puntos a su paso por la localidad de Real.
La virulencia de las precipitaciones obligó a activar los protocolos de aviso masivo a la población. El sistema de Protección Civil envió un mensaje ES-Alert a los teléfonos móviles a las 15:30 horas, dirigido inicialmente a los vecinos del litoral sur de la provincia de Valencia. Posteriormente, ante la evolución del frente, se lanzó un segundo aviso a las 17:40 horas extendido al resto de la provincia, instando a la ciudadanía a extremar la precaución.
Complicaciones en Metro y carreteras
La movilidad sigue siendo el principal punto afectado este lunes. Metrovalencia mantiene interrumpida la circulación en la Línea 2, concretamente entre las estaciones de Paterna y La Canyada, debido a la caída de un árbol en la zona de Font del Barranc. Se ha habilitado un servicio alternativo de autobús para cubrir este tramo.
En la red viaria, el agua y los desprendimientos mantienen intransitables una decena de carreteras secundarias, afectando especialmente a la Ribera y al interior de Castellón. Entre las vías cortadas destacan la CV-41 y CV-570 en Carcaixent, la CV-505 en Alzira, la CV-520 en Benifayó o la CV-10 en Sant Mateu.
Un "diluvio" eléctrico sin precedentes
El balance meteorológico deja cifras impactantes que justificaron la Situación 1 del Plan Especial de Inundaciones. Los acumulados superaron los 200 litros en la provincia de Valencia, destacando Simat de la Valldigna (238 litros), l'Alcúdia (224) y Guadassuar (222).
Más allá del agua, la Aemet ha calificado la situación de "absolutamente extraordinaria" por la actividad eléctrica. Se registraron más de 1.500 rayos en un solo día, pulverizando el récord anterior para un mes de diciembre (227 rayos en 2016). Pese a la intensidad local, la agencia matiza que el episodio no alcanzó la magnitud global de los grandes temporales de otoño, aunque las alertas y desbordamientos mantuvieron en vilo a la Comunitat durante toda la tarde.