La gasolinera "low-cost" de Gasoprix, ubicada en el Puerto de Sagunto. / EPDALa eterna discusión entre conductores sobre si conviene o no acudir a estaciones de servicio de bajo coste tiene nuevos datos sobre la mesa. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha hecho públicos los resultados de un análisis técnico que podría cambiar la percepción del sector: las gasolineras low-cost ofrecen combustibles con la misma calidad que las grandes cadenas.
El estudio, realizado con 80 muestras de gasolina de 95 y gasóleo tomadas en estaciones de servicio de 26 cadenas de toda España, concluye que todas cumplen la normativa europea vigente, sin excepciones. La investigación, una de las más amplias que la organización ha efectuado en este ámbito, analizó parámetros clave como la presencia de azufre, la densidad, la presión de vapor o el punto de ebullición en gasolina; y en el caso del diésel, aspectos como el punto de inflamación, el nivel de agua, el punto de obstrucción del filtro en frío y el comportamiento en destilación.
Ahorrar sin asumir riesgos
Una de las conclusiones más relevantes es que el precio no guarda relación con la calidad. Según los datos recopilados para el estudio, repostar un depósito de 70 litros en estaciones de bajo coste u operadores de hipermercados puede suponer entre 7 y 9,1 euros de ahorro en gasolina, y entre 9,1 y 10,5 euros en gasóleo, respecto a las grandes marcas tradicionales.
El análisis confirma que, pese a esa diferencia económica, no existe ningún parámetro que sitúe a los combustibles baratos por debajo de los caros.
Todos los combustibles proceden de las mismas refinerías
La OCU destaca que en España operan ocho refinerías, de las que se abastecen tanto las grandes petroleras como las cadenas de precios bajos. Desde estas plantas, el carburante se distribuye a centros logísticos desde los que parten los camiones hacia las estaciones de servicio.
En consecuencia, para una misma área geográfica, el combustible que recibe una gasolinera económica suele tener el mismo origen que el de una estación premium.
Las diferencias, según el informe, pueden aparecer en el estado de los tanques de almacenamiento de cada estación o en la composición de aditivos que cada empresa añade al producto una vez cargado en camión. Sin embargo, incluso en este punto, la organización recuerda que las grandes petroleras emplean aditivos propios de fórmula reservada, mientras que muchas gasolineras económicas utilizan HQ300 y HQ400, aditivos estándar cuya eficacia está contrastada. El estudio señala que ninguno de ellos genera diferencias apreciables en los parámetros que marca la ley.
Sin irregularidades ni casos de fraude
Otro aspecto que el trabajo de la OCU pone de manifiesto es la ausencia de fraudes en las muestras analizadas. Ninguna excede los límites de agua, azufre o presión, ni presenta signos de contaminación con productos ajenos.
Incluso en las variables donde se observaron diferencias entre gasolineras, los valores siempre se mantuvieron dentro del margen legal, tanto en combustibles baratos como en los de precio más elevado.
Los consumidores, alineados con el laboratorio
La organización señala que sus conclusiones coinciden con las sensaciones de muchos usuarios. En encuestas paralelas, la mayoría afirma no percibir cambios en el comportamiento del vehículo según la estación donde reposten, ni en consumo ni en prestaciones.
Consejo de la OCU: elige por precio
Tras el análisis, la recomendación es directa: elegir la gasolinera en función del precio es seguro. Mientras la estación mantenga un correcto mantenimiento de sus tanques y respete la normativa —algo verificado por las inspecciones autonómicas— el consumidor puede ahorrar sin preocuparse por la salud del motor.
La OCU recuerda que pone a disposición de los conductores un buscador de estaciones baratas para localizar la opción más económica en cada zona, una herramienta especialmente útil en un contexto de carburantes al alza.
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