La pocería sin zanja consiste en el conjunto de procedimientos técnicos que
tiene como finalidad reparar o rehabilitar incidencias propias de las redes de
saneamiento, agua potable y tuberías sin necesidad de hacer obras, ni abrir
zanjas, ni romper el pavimento ya que estas actuaciones se realizan desde los
pozos o arquetas ya existentes. Es decir, evita las molestias como cortes de calles o carreteras
que incomodan las rutinas diarias.
VENTAJAS
1. No hay que hacer obras. Esto significa que no
tendremos que romper ningún tipo de suelo, abrir zanjas o hacer excavaciones en
el pavimento. Supone un gran beneficio para el propietario de una vivienda a la
vez que para los miembros de una comunidad de vecinos o para aquellas personas
que vivan en edificios grandes.
2. La pocería sin zanja no implica una pérdida de
calidad, sino todo lo contrario, porque la tubería fabricada tendrá mucha más
resistencia y una capacidad hidráulica superior a la anterior canalización.
3. No se producen fugas de agua ya que la tubería
nueva fabricada con la manga continua carece de juntas, esto asegura que no
penetrarán las raíces en su interior.
4. Se repara muy rápidamente porque la
aplicación técnica de la manga continua apenas dura unas pocas horas, y con
esto la nueva tubería estará operativa totalmente al final del proceso.
5. Es
respetuosa con el medioambiente, tanto la técnica empleada en la reparación con
manga continua, como los materiales utilizados en la fabricación de la misma.
6. Comparándolo con otras técnicas podemos decir que esta
técnica suele ser más económica, hablando de una relación calidad-precio.
¿POR QUÉ ESTÁ EN AUGE?
Esta técnica se utiliza en nuestro país desde
hace casi 20 años, pero es ahora cuando está en pleno auge, aunque aún son pocas
las empresas de pocería que aplican estos sistemas. Al final son todo ventajas, pero para realizar las reparaciones
o mantenimientos de las tuberías con sistemas sin zanja, es necesario disponer
de equipos tecnológicos adecuados y profesionales especializados
para ejecutar estos trabajos con total garantía.
Son procesos bastantes complejos y especializados, no se tarda mucho tiempo pero deben ser ejecutados
con total exactitud para que el resultado sea óptimo. Con estos sistemas sin
zanja no puedes tener fallos ya que la precisión es esencial.
Hasta hace unos años, el único modo que teníamos para
acceder y reparar una tubería deteriorada era levantando el pavimento, con las
molestias que conlleva para los peatones y los vecinos del inmueble. Sin
embargo, la tecnología no deja de avanzar y en la actualidad se puede ejecutar
este proceso con más sencillez y eficacia, y sin necesidad de romper.
Con esta nueva técnica, lo que conseguimos es generar
ahorro a largo plazo, es decir, cuando nosotros arreglemos una tubería con este
método aparte de estar disponible para utilizarla nada finalizar la obra,
gracias a la gran durabilidad del material evitamos las averías y reparaciones casi
de por vida, ya que su vida útil estimada es 70 años.
Por eso, una de las ventajas principales de este sistema
sin zanja, es que ahorraremos tiempo, hasta casi un
60% si lo comparamos con el sistema de pocería tradicional. Además ahorraremos dinero ya que eliminamos el coste de
levantar el pavimento y abrir zanjas, y por último habremos conseguido una
nueva tubería de mejores características y material que la que estamos
reparando. Como verás todo son ventajas.
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