H ablar hoy de vivienda es hablar de uno de los grandes desafíos sociales de nuestro tiempo. De la dificultad, especialmente para jóvenes y familias, de acceder a un hogar digno, seguro y asequible. Para muchos jóvenes, además, supone una barrera que retrasa proyectos de vida tan esenciales como emanciparse, formar una familia o permanecer en su propio municipio. Pero hablar de vivienda es también hablar de planificación, de modelo de ciudad y de responsabilidad política. Desde Xirivella no podemos ni queremos mirar hacia otro lado.
Nuestro municipio tiene una realidad muy concreta. Somos una ciudad compacta, limitada históricamente por grandes infraestructuras, con barrios consolidados y una población que ha crecido de forma constante en los últimos años. A ello se suma una ubicación privilegiada, junto a València y perfectamente conectada a las principales vías de comunicación. Esa combinación, que debería ser una fortaleza, ha generado también tensiones evidentes en el mercado de la vivienda.
Por ese motivo, hace unos meses el Ayuntamiento adoptó una decisión valiente: suspender cautelarmente los cambios de uso de bajos comerciales a vivienda. No fue una medida improvisada, sino un ejercicio de responsabilidad. Abrimos un tiempo de reflexión sobre qué tipo de vivienda queremos y cómo debe integrarse en nuestro territorio, pensando no solo en el presente, sino también en las próximas décadas.
Esa reflexión es especialmente necesaria en un municipio donde una parte importante del suelo es inundable. No podemos repetir errores del pasado. Crear vivienda hoy exige garantizar seguridad, calidad urbana y resiliencia frente a fenómenos extremos. Por eso trabajamos, de forma paralela, en alternativas habitacionales que ofrezcan soluciones reales, seguras y con todas las dotaciones necesarias, especialmente pensadas para facilitar el acceso a la vivienda a jóvenes y familias.
Estamos ante una oportunidad histórica que Xirivella no puede dejar escapar. Mientras otros municipios del entorno han crecido en los últimos años, nuestra ciudad ha quedado al margen de ese desarrollo. Ha llegado el momento de recuperar la senda del progreso, con un nuevo planeamiento que permita crecer de forma ordenada, sostenible y cohesionada.
Los proyectos que impulsamos van en esa dirección: nuevos espacios residenciales bien planificados, amplias zonas verdes, equipamientos públicos, mejores conexiones internas y externas, y una ciudad preparada para el futuro, ofreciendo oportunidades reales para que nuestros jóvenes puedan vivir y desarrollarse aquí. A ello se suman inversiones estratégicas, como los fondos europeos, nuevas infraestructuras y la reivindicación de mejores comunicaciones, ligadas a ese crecimiento responsable.
La vivienda no es solo un techo. Es calidad de vida, igualdad de oportunidades y futuro. Y en Xirivella estamos decididos a afrontarlo con visión, rigor y compromiso con nuestra gente.
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