En la imagen, un albañil trabaja desde un andamio en la rehabilitación de un edificio de Valencia. EFE/Biel Aliño/Archivo
El
mercado inmobiliario español sigue mostrando dos realidades paralelas. Por un lado, la
Comunitat Valenciana se ha consolidado como uno de los motores de la subida de precios en febrero, registrando un
incremento del 17,4 %, la
segunda cifra más alta de toda España solo por detrás de Cantabria. Por otro, el
volumen de operaciones a nivel nacional continúa enfriándose: la
compraventa de viviendas cayó un 7,7 %, sumando así su quinto mes consecutivo en negativo.
Este escenario responde a un diagnóstico claro: el mercado arrastra un déficit crónico de vivienda para satisfacer una demanda que no deja de crecer. Esta escasez está disparando los precios y levantando un muro para el acceso a la propiedad, afectando con especial dureza a los jóvenes y a las rentas más bajas.
El desplome de las operaciones por autonomías
Aunque el precio sube, el ritmo de firmas se resiente. En febrero se cerraron 55.228 operaciones, con una caída más pronunciada en los pisos (-9,4 %) que en las viviendas unifamiliares (-2,3 %). El retroceso es casi generalizado, afectando a 14 comunidades autónomas. Canarias (-21 %), Navarra (-19,2 %) y Baleares (-18,6 %) encabezan los mayores desplomes en la actividad.
En el lado opuesto, solo tres regiones lograron esquivar los números rojos en ventas: Castilla-La Mancha, con un notable avance del 14 %, seguida de Cantabria (6,5 %) y La Rioja (1,3 %). Mientras tanto, grandes mercados como Madrid (-6 %) o el País Vasco (-5,6 %) mantienen caídas más moderadas pero constantes.
Primeros síntomas de ajuste en los precios
Pese a que el precio medio en España se situó en los 1.977 euros/m² (un 5,4 % más), el ritmo de encarecimiento ha empezado a dar señales de tregua si se compara con el 9 % registrado en enero. De hecho, por primera vez desde el verano de 2024, cinco comunidades ya presentan caídas interanuales en sus precios, con Navarra (-13,7 %) y Extremadura (-3,5 %) a la cabeza.
En cuanto a la financiación, el sector hipotecario resiste con un ligero incremento del 0,2 % en la concesión de préstamos. Sin embargo, lo que sí destaca es el aumento en la cuantía de los mismos: los españoles piden ahora, de media, 175.904 euros para comprar su casa, un 6,3 % más que hace un año, cubriendo habitualmente el 72,4 % del valor total del inmueble.
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