Se podría decir más
claro y con menos rodeos traduciéndolo a la lengua coloquial del ciudadano de a
pié, de la siguiente manera: (Le van a mandar a sus represores financieros, que
aflojen un poco la soga de la que pendemos por el cuello.
Parece ser que
después de décadas de arruinar empresas
y familias, se han dado cuenta de que pagar el IVA de una factura sin haberla
cobrado, e incluso aunque no te la paguen... es una brutalidad por parte de
quien impone esa estúpida norma financiero-fiscal (Que por supuesto, el
burócrata que ideó semejante idiotez, no la sufre en sus carnes, deviniendo de
ahí su falta de sensibilidad en este aspecto.)
Eso si, a partir
del año 2014, pero de momento van a seguir dañando la economía y el comercio.
Vale pues, mejor tarde que nunca...
Resulta ser que el
emprendedor, tal y como suena (el que
emprende) denostado públicamente hasta el insulto de ser definido
despectivamente "Empresario"
como si esta definición fuera el paradigma de un personaje malvado, siendo como
realmente es, la figura que realmente crea la riqueza de un país mediante la
generación de puestos de trabajo.
Son tantos los
parados y tan poca la capacidad de las empresas de generar riqueza, que la
lógica y el sentido común, no llevan a otro camino que el de la libertad de
mercado, la eliminación, ¡que no reducción” de: Impuestos, trabas, cortapisas y obstruccionismos legales, ¡pero
inmorales¡ con que menoscaban la generación y crecimiento económico,
propiciados por los variados niveles administrativos de ese “inmenso y elefantístico mamotreto” llamado
estado.
Cuando se dice “estado”
no hablamos de otra cosa que de una institución inmensamente costosa, pesebre
de centenares de miles de estómagos agradecidos y privilegiados que se nutren,
no de su capacidad productiva, sino de su capacidad obstruccionista y parasitaria
del sudor ajeno. Es la madre y causa de todas las desgracias nacionales, hasta
el punto de que cuando reiteradamente hablamos de los problemas de España y de
los Españoles, no es cierto, (No nos equivoquemos…) siempre son los “problemas
del estado” ¡que no es lo mismo, ni parecido¡
Es absurdo tratar de
iniciar un negocio o empresa, sin que el estado suponga en la inmensa mayoría
de los casos una ruina y el mayor de los problemas a superar.
Es indecente que este sea
quien te ponga el cuchillo en el cuello exigiéndote “la bolsa o la vida” por
querer crearte una autosuficiencia económica para ti y tu familia, así como
generar riqueza y puestos de trabajo. Más indecente aún cuando con ese objetivo,
se avoca a las personas que tratan malamente sobrevivir, al desarrollo de una
actividad económica llamada en otros países “informal”, aquí definida
peyorativamente como ilegal y denostada al definirla como economía sumergida.
Insultantes
eufemismos estos, usados por quienes no saben lo que es ganarse la vida cada
día defendiendo tu pan, sino arrebatándolo gracias a privilegio y la coacción.
No es que no se
den cuenta, es que no quieren verlo, ¡porque no les interesa¡ porque hay
muchos centenares de miles de personas, (La casta) que viven del vampirismo
financiero y burocrático, sustituyendo a lo que fue la aristocracia hasta hace
200 años, sin producir nada que no sean leyes ridículas, saqueadoras y
liberticidas.
El simplismo con
el que se ataca la problemática de la crisis económica es no solucionar el
verdadero problema “El gasto público” debido a la
sobredimensión del estado. Lo que hacen es generar más pobreza con la fácil
medida del “incremento de los impuestos”
Es así de
simple.
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