La legislatura toca a su fin y en el tiempo de descuento se acumula la faena: en les Corts, varias leyes en trámite parlamentario que han de salir sí o sí, estamos en campaña. La ley integral de medidas contra la despoblación es una de ellas, en trámite de participación ciudadana en estos días. Fui propuesto a comparecer a petición del grupo Compromís, como representante de Ecologistas en Acción La Serranía y la Coordinadora por una Serranía Viva. No teniendo gran información al respecto, nos pusimos manos a la obra y formalizamos la solicitud para comparecer. En tres días, teníamos la propuesta de fecha y hora para participar frente a una comisión interparlamentaria en la que había representantes de todos los grupos representados en les Corts.
Según datos de la propia Conselleria, la despoblación se ceba con nuestras comarcas rurales, entre las más afectadas, la Serranía, el Alto Palancia y el Rincón de Ademuz. Se da la circunstancia que la Serranía es la 2ª comarca de la provincia de Valencia en extensión y la 2ª más pobre (PIB) con menos de 18.000 habitantes en 18 municipios. Es de agradecer que se ponga el ojo en tan grave problema y se intente abordar de manera integral y trasversal. Nos parece una oportunidad para poder cerrar ese lento sagrado que es la despoblación en las zonas rurales.
En la exposición de motivos se alude a: “La crisis del sistema agropecuario”, “el despoblamiento… se manifiesta como fenómeno territorial en todas las CCAA”, “el retodemográfico ha devenido una cuestión de primer orden en la agenda de las instituciones europeas”. El diagnóstico es claro: el actual sistema económico impulsado desde hace más de un siglo nos empuja hacia las ciudades, donde nos hacinamos en pisos y no saludamos ni al vecino del rellano, en las pequeñas comunidades rurales se vive de una manera más amable, saludable y humana. Esto hay que potenciarlo.
Menos del 15% de la población vive y custodia el 80% de territorio, ahí se encuentran los 180 municipios de la CV que son captadores netos de CO2, según un estudio del grupo de investigación del instituto universitario ITACA (UPV). Aprovecho la propuesta del biólogo Ricardo Almenar que nos habla de los servicios ambientales de las masas forestales. En resumen, quien contamina paga y quien descontamina cobra, así se haría justicia ambiental y social.
Los derechos de emisiones de CO2 a precio de mercado serían 2,5 millones de euros para Enguera, 2 para Andilla y 1,8 para Chelva al año, una medida tan lógica y sencilla debería estar en esta ley. Almenar hablaba de imponer una tasa de 10 cts m³ al gas y 1 cts al combustible, junto a un monitoreo de las emisiones, que sería la receta magistral para conseguir la financiación necesaria para poder revertir el fenómeno del abandono rural. Este dinero debería ir al mantenimiento, gestión y cuidado tanto de la masa forestal como de los cultivos de secano tan importantes por su función ecosistémica. La naturaleza es sanadora y facilita la felicidad, según varios estudios, ¿por qué no cuidarla?
Algunas medidas que debe incluir la ley: beneficios fiscales para lxs habitantes del Mundo Rural, descriminación positiva, fomento de los bancos de tierras, los obradores públicos, el cooperativismo, incluir la figura del/la aprendiz para garantizar el relevo generacional en oficios como la ganadería extensiva, la apicultura , la agricultura o los servicios (panadería, carnicería, restauración...), para que ningún oficio esencial se extinga en el mundo rural y no suponga el abandono y muerte de nuestros pueblos.
Esta Ley no solo es necesaria, sino imprescindible si queremos sacar de la UVI a ese 15% de la población que hace lo indecible para permanecer en ese lugar que le dio la VIDA y que en el actual estado de las cosas es empujado hacia la sociedad urbanita. La Ley debe convencer no imponer ni vencer al mundo rural, debe salir sin prisas como los ‘güenos’ guisos con muchos ingredientes y matices para que de verdad sea transversal. Sin medidas fiscales decididas y sin financiación, esta Ley será una declaración de buenas intenciones y un brindis al sol.