Alquilar una vivienda puede ser una excelente forma de obtener ingresos, pero también conlleva riesgos. Uno de los problemas más habituales a los que se enfrentan los propietarios es el impago del alquiler por parte del inquilino. Cuando esto ocurre, es normal no saber qué pasos dar ni cómo actuar correctamente para recuperar el dinero o la vivienda. En esta guía te explicaremos qué hacer si un inquilino deja de pagar el alquiler, cuáles son las opciones legales que existen en España y cómo puedes protegerte frente a este tipo de situaciones para evitar problemas en el futuro.
Cuándo se considera que existe impago del alquiler
El impago del alquiler se produce cuando el inquilino no abona la renta en la fecha acordada en el contrato de arrendamiento. En la mayoría de contratos en España se establece que el pago debe realizarse dentro de los primeros días de cada mes, normalmente entre el día 1 y el día 5.
En cuanto el inquilino deja de pagar una mensualidad, ya existe incumplimiento del contrato. No es necesario que se acumulen varias mensualidades para que el propietario pueda actuar. De hecho, cuanto antes se gestione la situación, más fácil será resolver el problema.
Es importante revisar siempre el contrato de arrendamiento para comprobar las condiciones de pago, posibles penalizaciones y el método de abono establecido, ya que estos elementos pueden influir en los pasos a seguir.
Alquiler garantizado: la forma de cobrar tu alquiler aunque el inquilino no pague
En el momento de poner en alquiler una propiedad, ya sea una vivienda, un local, una oficina, una nave, un garaje o una parcela, es habitual preocuparse por la posibilidad de sufrir un impago. Esta preocupación es todavía mayor si tenemos en cuenta la inseguridad jurídica que perciben muchos propietarios e inversores y la falta de estabilidad de las leyes en materia de vivienda.
Por suerte, existen soluciones pensadas precisamente para evitar este problema. Un ejemplo es el servicio que ofrece Sociedad Española de Alquiler Garantizado, que permite a los propietarios contar con un sistema de protección frente a impagos mediante su servicio de alquiler garantizado en Valencia.
El funcionamiento que nos proponen desde Alquilergarantizadovalencia.com es sencillo: si tu inquilino deja de pagar, la empresa paga por él, de modo que el propietario continúa recibiendo la renta mientras se gestionan las acciones necesarias para recuperar la vivienda. Este servicio se plantea como una alternativa real al seguro de impago de alquiler, ya que muchos seguros tradicionales ofrecen coberturas más limitadas en sus pólizas habituales. En cambio, el alquiler garantizado apuesta por asegurar el cobro de la renta hasta que el propietario recupere su vivienda, algo que aporta mayor tranquilidad a quienes alquilan su inmueble.
El propietario cuenta con protección jurídica integral, asesoramiento durante todo el proceso y la reclamación del impago por parte de un equipo de abogados especializado. A esto se suma cobertura frente a daños ocasionados por actos de vandalismo y protección frente a la okupación, lo que amplía la seguridad para quienes deciden poner su propiedad en alquiler.
Si quieres conocer más sobre este servicio, puedes informarte sobre el alquiler garantizado en Valencia en Alquilergarantizadovalencia.com.
Primeros pasos cuando el inquilino deja de pagar
Cuando se produce el primer impago, lo más recomendable es intentar resolver la situación de forma amistosa. En muchos casos el retraso puede deberse a un problema puntual o a una situación económica temporal.
El propietario puede contactar con el inquilino para preguntar por la situación y solicitar el pago pendiente. Este primer contacto puede hacerse por teléfono, correo electrónico o cualquier medio habitual de comunicación entre ambas partes.
Aunque el diálogo suele ser el primer paso, también es importante dejar constancia de las comunicaciones. Si el problema continúa, disponer de pruebas de que se ha reclamado la deuda puede ser útil en un proceso posterior.
Cómo reclamar la deuda de forma formal
Si el inquilino sigue sin pagar después del primer contacto, el siguiente paso es realizar una reclamación formal del pago. La forma más habitual es mediante un burofax con acuse de recibo y certificación de contenido.
Este documento permite al propietario reclamar oficialmente las cantidades adeudadas, dejando constancia legal de la reclamación. Además, sirve como aviso previo antes de iniciar acciones judiciales.
En este requerimiento se suele indicar la cantidad pendiente, el plazo para realizar el pago y la advertencia de que se iniciará un procedimiento de desahucio si no se regulariza la situación.
Qué es el desahucio por impago de alquiler
Cuando el inquilino no paga y tampoco responde a las reclamaciones, el propietario puede iniciar un procedimiento de desahucio por impago de alquiler.
Este proceso judicial tiene dos objetivos principales. Por un lado, recuperar la posesión de la vivienda o del inmueble alquilado. Por otro, reclamar las rentas que el inquilino ha dejado de pagar.
El procedimiento se inicia mediante una demanda presentada por un abogado y un procurador. Tras su admisión, el juzgado notificará al inquilino para que pague la deuda, abandone la vivienda o presente oposición si considera que existe algún error.
Si el inquilino no paga ni abandona el inmueble, el proceso continuará hasta llegar al lanzamiento, que es el acto judicial mediante el cual se recupera la vivienda.
Qué es la enervación del desahucio
En España existe una figura legal llamada enervación del desahucio. Esto significa que el inquilino puede detener el proceso judicial pagando toda la deuda pendiente, siempre que sea la primera vez que se produce esta situación.
Para poder enervar el desahucio, el inquilino debe pagar todas las cantidades debidas, incluidas las rentas pendientes y los gastos generados.
Sin embargo, esta opción solo puede utilizarse una vez. Si el inquilino vuelve a dejar de pagar en el futuro, ya no podrá paralizar el procedimiento mediante la enervación.
Cuánto tarda un desahucio por impago en España
El tiempo que tarda un desahucio puede variar dependiendo del juzgado y de la carga de trabajo existente en cada ciudad. En términos generales, el proceso suele durar entre cuatro y ocho meses, aunque en algunos casos puede prolongarse más.
Durante este tiempo es posible que el propietario siga sin recibir el pago del alquiler, lo que supone una pérdida económica importante.
Por este motivo, muchos propietarios buscan soluciones que les permitan reducir riesgos y garantizar el cobro del alquiler, incluso si el inquilino deja de pagar.
Cómo reclamar las rentas impagadas
Además de recuperar la vivienda, el propietario también puede reclamar judicialmente las rentas impagadas. Esta reclamación puede incluir todas las mensualidades pendientes hasta el momento en que se recupera el inmueble.
En algunos casos el juez puede ordenar el embargo de bienes o cuentas del inquilino para recuperar la deuda, siempre que existan recursos económicos suficientes para hacerlo.
No obstante, cuando el inquilino tiene una situación económica complicada, la recuperación del dinero puede resultar difícil, lo que hace que muchos propietarios valoren alternativas que reduzcan el riesgo desde el principio.