Los dos índices que más suben en el mundo este año son el Sri Lanka
Colombo All Shares (111%) y el MSE Top 20 de, atención, Mongolia; el
ringitt malayo y el peso colombiano se han revalorizado contra el euro
un 20% desde enero. El mundo ha cambiado y la inversión debe adaptarse.
La pujanza económica no reside ya en EE UU o en Europa, sino en las
economías emergentes. Países con un enorme dinamismo, que también
padecen grandes desequilibrios políticos y sociales. Son mercados con
poca liquidez, por lo que aproximarse a ellos requiere mucha cautela y
capacidad de análisis, además de cierta valentía. Pero una cosa es la
osadía y otra incurrir en estrategias extremas.
La fortaleza de los países emergentes ha derivado en una demanda sin
precedentes de toda clase de materias primas. Los derivados financieros
de estos productos, negociados en los mercados de Londres, Nueva York y
Chicago, proporcionan rentabilidades superiores al 10% desde mínimos del
año.
"Llaman la atención especialmente las materias primas agrícolas, que
están teniendo un año extraordinario, siendo los activos que mejor
evolución tienen en 2010. Algunas presionadas por las sequías, como el
trigo, y otras, por fuertes lluvias, como el azúcar y el café", destaca
Daniel Salazar, de IG Markets.
Desde mínimos anuales, los futuros sobre el zumo de naranja rentan un
17%; los de la madera, un 18%; el arroz, un 26%; el trigo, un 39%; el
algodón, un 46% y la avena, un 62%. En metales industriales, el aluminio
se ha apreciado más de un 26%; el níquel, el cobre y el paladio ganan
más de un 30%. El oro, un valor refugio tradicional en tiempos de
incertidumbre, se revaloriza más de un 23% y está en máximos históricos,
al cotizar por encima de 1.300 dólares por onza. El petróleo, que hasta
ahora se había tropezado con la barrera de los 80 dólares, ha superado
ese nivel y está repuntando con mucha fuerza.
Los futuros son contratos en los que se pacta la entrega de un
subyacente (naranjas, crudo, etc.) a un precio determinado y en una
fecha concreta. Invertir directamente en futuros de materias primas es
harto difícil para el minorista, que debe ponerse en manos de un
especialista con licencia para operar con derivados de commodities. Otro
recurso más sencillo es buscar fondos de inversión. Productos como el
Parves World Agriculture, el CFS Commodity Index o el UBS SS RICI,
comercializados en España, registran en el año rendimientos mayores del
10%. Otro mecanismo son ETF (fondos que cotizan en el mercado como si
fueran acciones) que repliquen los índices de materias primas. Pero
mucho cuidado con los ETF. El mercado suele apostar contra ellos justo
antes de verse obligados a renovar los futuros, que vencen mensualmente,
y esto provoca que en muchas ocasiones pierdan dinero.
Invertir vía CFD
¿Otra solución? IG Markets propone invertir vía CFD (Contract For
Diferences). Es un contrato en el que el emisor se compromete a liquidar
en efectivo la diferencia entre el precio del activo subyacente en el
momento del acuerdo y el precio al que cotiza dicho activo cuando se
cancela la posición. Al contratar el CFD, el inversor aporta una
garantía, que es un porcentaje de la operación y que se revisa a diario
en base a la cotización del subyacente. Los CFD no tienen una fecha fija
de vencimiento, la determina el cliente y los hay sobre toda clase de
activos.
Bolsas emergentes
Otra estrategia es invertir directamente en emergentes. "A diferencia
de los países desarrollados, tienen déficit públicos muy bajos y con
tendencia a descender. Además ofrecen altas tasas de crecimiento, ya que
se han convertido en el motor de la economía mundial, y potencial
alcista en sus monedas", resume Rosa Duce, de Deutsche Bank, que ve
atractivos los bonos de estos países.
Los emergentes cuentan a su favor con una población en rápida
expansión; fuertes tasas de crecimiento y grandes programas de
infraestructuras en marcha. El director de inversiones de banca
patrimonial de Banca March, Miguel Ángel García, enumera los países que
le interesan: en Latinoamérica la apuesta se centra en Brasil, Colombia,
México y Chile, Perú puede tener encaje como apuesta "muy arriesgada";
en Asia, el banco es partidario de India, Tailandia y Corea. Mientras
Europa y EE UU permanecen sumidos en el miedo al futuro y los
principales mercados se encuentran en pérdidas en el conjunto del año,
las Bolsas emergentes aportan rendimientos jugosos. El Sensex de Bombai
sube un 17% en lo que va de año; el Kospi de Seúl, un 11,5%; el Set de
Bangkok, un 33%; el NSE de Kenia, un 42%; Ghana All Share Index, un
22%... algo más cercano para el inversor español puede ser el índice
IPSA de Santiago de Chile, que se revaloriza más de un 33%.
Por eso, una opción es invertir en fondos como el de Invesco Asia
Infrastructure, o los fondos de renta variable Aberdeen Global Emerging
Markets Equity y el Templeton Asian Growth Euro Hedged, recomendados por
Renta 4.
Lo aconsejable es buscar gestoras que estén sobre el terreno para
saber capturar las oportunidades y detectar riesgos. En este perfil está
Silk Invest, especializada en África y Oriente Medio. Entre las últimas
apuestas de renta variable de Silk Invest están la empresa tunecina
Poulina Groupe Holding y la firma inmobiliaria egipcia Sodic. Silk
permite a través de sus fondos entrar en terrenos tan poco frecuentes
como son Qatar, Ghana, Nigeria, Omán, Arabia Saudí o Kenia.
El equilibrio rentabilidad-riesgo
Está claro que la rentabilidad requiere asumir riesgos, pero eso no
significa renunciar a buscar el mayor equilibrio posible entre estos dos
elementos. En este sentido, Ibercaja recomienda a los inversores
centrarse en depósitos estructurados y una cartera de fondos con un 35%
en Bolsa. "Si tenemos en cuenta el binomio rentabilidad-riesgo, quizá
deberíamos buscar las mejores oportunidades en la renta fija", valora
Santiago García, de Citibank España. "Seguimos positivos en renta fija
corporativa de alta calidad. Subiendo algún escalón más de riesgo, se
pueden obtener rentabilidades muy interesantes en deuda de emergentes y
en high yield, siendo el vehículo ideal los fondos de inversión",
completa.
Las incertidumbres que pesan sobre la economía siguen generando
grandes fluctuaciones que se pueden aprovechar. "Se puede utilizar un 5%
o un 6% de la cartera para actuar de manera intradiaria, aprovechando
la volatilidad y posicionándose tanto al alza como a la baja mediante
opciones o CFD", propone Francisco López Ollé, de X Trade Brokers.
Para buscar rentabilidad, el punto de partida tiene que ser, eso sí,
cuál es el grado de riesgo asumible. Ha de ser siempre la primera
decisión de inversión.
cuestiones clave antes de invertir
1¿Cuál es el perfil más adecuado para sus objetivos de inversión? ¿Conservador, moderado o agresivo?
2¿Cuánto dinero pretende destinar a la inversión y con qué horizonte personal?
3¿Cuál
es su grado de disponibilidad sobre ese dinero invertido? ¿Prevé que
pueda necesitarlo en un plazo breve de tiempo para afrontar alguna
obligación?
4¿Qué deudas tiene contraídas y cuáles son sus gastos?
5¿Cuánto
dinero estaría dispuestos a perder en el plazo de un mes, de un año o
en el conjunto del horizonte temporal de inversión que se ha marcado?
6¿Es
usted un empleado público, trabaja por cuenta ajena en el sector
privado, es autónomo o está jubilado? Si tiene ingresos mensuales
regulares, ¿cuál es su objetivo de ahorro sobre esos ingresos?
7¿Cuántos
años tiene? ¿Cuál es su estado civil, casado, soltero, divorciado o
viudo? ¿Tiene hijos que dependan de usted? ¿Tiene algún tipo de carga
familiar?
8¿Tiene bienes inmuebles en propiedad? ¿Posee acciones o
bonos públicos o privados? ¿Ha invertido en algún fondo, depósito o
plan de ahorro?
9¿Qué tipo de operaciones financieras realiza habitualmente y con qué frecuencia? ¿Cómo definiría su experiencia como inversor?
10¿Qué
tipo de formación académica posee? ¿Cuál es su grado de conocimiento de
los mercados financieros, los productos de inversión y su
funcionamiento?
Fondos
Schroders ISF Emerging Debt Absolute Return. Para capturar el rendimiento de emisiones públicas y privadas de emergentes.
Schroders
ISF Global Equity Alpha. Busca ideas de inversión favorecidas por
megatendencias como el cambio climático o la demografía.
Robeco Emerging Stars EUR. Para perfiles de riesgo medio y horizontes de seis meses a tres años.
Renta 4 Pegasus y Renta 4 Monetario. Pensado para inversores conservadores y de muy corto plazo.
La importancia de una cartera diversificada
Riesgo
controlado. Ése es el término clave que manejan los expertos en
distribución de activos. Por eso, las carteras de inversión que proponen
los departamentos de banca privada o personal siempre incluirán una
parte del capital libre de riesgo o con un riesgo muy bajo, que
proporcione estabilidad a la inversión. Banif recomienda en el entorno
actual tener un proporción del 50% en renta fija, distribuido en
monetario -deuda de vencimientos inmediatos- y deuda denominada en euros
de corto y largo plazo. Eso no significa renunciar a la rentabilidad;
la entidad otorga un peso del 20% a inversiones alternativas. "Son
activos que por tener una correlación escasa o nula con los mercados de
renta variable y renta fija pueden aportar al inversor una expectativa
de rendimientos superior a la inflación con riesgo controlado", explica
José Manuel García de Sola, director general de Banif. Dentro de esta
filosofía, la entidad recomienda los fondos Santander Revalorización
Activa y el Julius Baer Absolute Return.
En Banca March también
han ideado una solución para dar estabilidad a las carteras que buscan
un plus de rentabilidad. Se trata del fondo March Vini Catena. Un
producto especializado en invertir en toda la cadena de valor del vino:
empresas de fertilizantes, distribuidoras, fabricantes de botellas,
corchos... Todo menos vino físico. Hay más alternativas. Deutsche Bank
señala los bonos de países emergentes como "una óptima relación
rentabilidad-riesgo".
La eterna alternativa de los garantizados
"Si quieres, puedes
invertir en renta variable de países emergentes. Pero entonces nos
firmas un documento en el que nos eximes de toda responsabilidad. Yo que
tú, me metía en un fondo garantizado". Así exponía la situación a este
periódico un comercial de una importante entidad financiera. La
querencia de los bancos por los garantizados no es casual. El dinero
invertido en España en fondos garantizados equivale a un tercio del
patrimonio total suscrito en fondos, según datos de Inverco. Los
garantizados aseguran la devolución del capital más un rendimiento según
condiciones. El riesgo es que al final de la vida del producto, el
cliente no obtenga nada por un dinero inmovilizado durante años y además
pagando comisiones. Pero a la gente le gusta y las oficinas lo
promocionan con intensidad. He aquí algunos de los ejemplos de las
ofertas en marcha.
l BBVA. Ofrece un fondo de renta variable europea, vinculado a
una cesta de cuatro valores. En la promoción de septiembre, la cesta
estaba compuesta por Axa, Telefónica, Carrefour y Repsol. El vencimiento
es en tres años y el objetivo es que los cuatro valores estén entonces
por encima del precio medio al que cotizarán durante esta primera semana
de octubre. En función de la revalorización de todos, sin excepción, se
puede llegar a conseguir hasta un 33% de rendimiento sobre el capital.
Cada mes se renueva el producto o se lanza uno similar.
l Deutsche Bank. Esta entidad ofrece un certificado
"autocancelable" vinculado al Euro Stoxx y con cinco años de vida. El
producto se revisa anualmente y se cancela, previo pago de un cupón del
9%, si el índice es mayor o igual al valor inicial del Euro Stoxx. Si el
valor está entre el 75% y el 100%, se paga el cupón, pero el producto
sigue vivo. Si está por debajo del 75%, el producto sigue vivo hasta el
final.
l Popular. El garantizado Bienvenidos a Popular da una
rentabilidad fija del 2,12% TAE al vencimiento, el 4 de mayo del año
2015.