La pólvora ha estallado en el municipio de Puçol
mucho antes de que comiencen las Fallas. Y es que la creación de una nueva
comisión en la localidad ha creado la polémica que ha acabado en los juzgados
de Valencia con un contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento de
Puçol.
Según explica el secretario de la nueva falla La
Costera, Vicente Soriano, un grupo de falleros de la localidad, en concreto
85, inició a principios de año los trámites para constituir una nueva comisión
en el municipio. “Nos reunimos con el concejal de Fallas y le preguntamos que
proceso debíamos seguir y nos remitió a la Junta Local Fallera (JLF). Una vez
consultados los requisitos de este organismo, presentamos toda la
documentación: 85 falleros, el casal fallero y la certificación de la existencia
de tres bocas de incendios en la zona donde se ubicará el monumento. Pero pese
a que cumplíamos los requisitos, tanto el Ayuntamiento como la JLF nos deniega
la petición, según ellos, porque estamos en crisis”. Es en este momento cuando
los percusores de esta nueva falla contratan los servicios de una abogada y
solicitan al secretario municipal los pasos a seguir para constituir una
comisión fallera.
Según Soriano, “nuestra sorpresa es que el
informe del secretario nos desvela que la JLF es un órgano independiente y que
la competencia para constituir una asociación es del Ayuntamiento”. Para ello,
continúa el secretario de La Costera, “debemos estar inscritos en el registro
de asociaciones, tener un casal de tipo A o B y pedir al Consistorio el
permiso para ocupar la vía pública”. Tras realizar estos trámites, “de nuevo
el Consistorio nos pone problemas y en esta ocasión nos deniega la licencia
ambiental porque no reunimos la condición de comisión fallera de acuerdo con
los usos y costumbres que regulan su constitución”. Ante esta situación,
“hemos denunciado al Ayuntamiento de Puçol porque no entendemos que cumpliendo
los requisitos nos nieguen nuestro derecho de constituir una falla, mientras
hay dos fallas en la localidad que no están inscritas en el registro de
asociaciones y sólo una de las seis que existen en la localidad cumple con los
requisitos del último decreto referente a los casales”, critica Soriano.
Sin embargo, la alcaldesa, Merche Sanchis,
argumenta que el Ayuntamiento “ha denegado la concesión ambiental como casal
fallero, porque no son una comisión fallera. Las Fallas las organizan la JLF de
Puçol y esta entidad votó en contra de que se formara esta nueva falla. Es la
JLF la que decide. Una cosa es el registro de asociaciones y otra la comisión
fallera, donde la competente es la JLF. Así se ha funcionado 26 años y queremos
que siga así”.
Comparte la noticia
Categorías de la noticia