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Sindicalista de CCOO de Enseñanza del Camp de Morvedre y Alto Palancia
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- 25/05/2016
El
acuerdo entre la Conferencia de Rectores de las Universidades
Españolas (CRUE) y el ministro en funciones Méndez de Vigo pretende
resolver con un mal parche el desaguisado organizativo y pedagógico
que supone la LOMCE. Dicho acuerdo no anula el Real Decreto que
establece la normativa básica en la que se regulan los procesos de
admisión a las facultades y da a cada universidad la posibilidad de
realizar pruebas de acceso.
El Gobierno del
PP, en funciones, quiere equiparar la reválida de Bachillerato a la
selectividad. Del acuerdo se destaca el hecho de que la nota servirá
para acceder a todas las universidades, además de que las
comunidades autónomas podrán diseñar la prueba dentro de un marco
fijado. Los cambios sobre la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)
se conocerán en mayo, cuando Íñigo Méndez de Vigo presente a las
comunidades autónomas el borrador del proyecto de real decreto con
las características de esta prueba.
La
reválida y otras pruebas que salpican a todo el espectro de esa mala
ley que es la LOMCE, son un desastre porque terminan obligando al
profesorado a preparar al alumnado para estos exámenes, en vez de
educarlo, formarlo y prepararlo para la vida. El ejecutivo en
funciones sigue creyendo en algo que han descartado numerosos
estudios e investigaciones: poner más exámenes acabará con los
problemas. El PP entiende que la educación tiene sus fundamentos en
el seminario y en el cuartel.
Además,
el acuerdo entre Gobierno y rectores olvida un hecho fundamental.
Dicho acuerdo no anula el Real Decreto que establece la normativa
básica en la que se regulan los procesos de admisión a las
facultades y da a cada universidad la posibilidad de realizar pruebas
de acceso. Es decir que sigue existiendo una norma, de rango superior
que permite a las universidades realizar una prueba de acceso propia
e independiente de la reválida de Bachillerato. Un remiendo. Una
medida populista. El inicio de la campaña electoral. Otra vuelta de
tuerca más a una ley educativa imposible.