MEDIO AMBIENTE
La Diputació contribuye a recuperar el olmo ibérico con el reparto de 700 ejemplares entre los municipios
Se trata del Programa Español de Conservación y Mejora de los Olmos Ibéricos, promovido por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente
REDACCIÓN - 28/11/2017
Vivero de olmos ibéricos. EPDA
Vivero de olmos ibéricos. EPDA

La iniciativa busca ayudar a recuperar el esplendor de los olmos ibéricos en los municipios valencianos, un ejemplar que en las últimas décadas ha desaparecido en un 90% del territorio español. La causa, la conocida como 'grafiosis', una afección que afecta a estos ejemplares y que está provocada por un hongo. La Diputació de València reparte esta semana 700 ejemplares entre los municipios valencianos para contribuir a que estos árboles vuelvan a lucir con toda su majestuosidad.

Se trata del Programa Español de Conservación y Mejora de los Olmos Ibéricos, promovido por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Tras años de investigación, el Ministerio y la Universidad Politécnica de Madrid han encontrado variedades resistentes a la enfermedad, por lo que han iniciado una campaña para recuperar el olmo en distintos territorios de ámbito nacional. La Corporación provincial se ha sumado a la idea, convirtiéndose en una de las pioneras en llevar a la práctica este proyecto y acercarlo a los municipios.

"El olmo es un árbol tradicional, de gran porte, que no solo proporciona una majestuosa sombra, sino también propicia el encuentro de la gente. Muchos municipios contaban con uno en sus plazas", ha señalado la diputada de Bienestar Social, Salud y Educación, Mercedes Berenguer. Durante meses, esta área de la Corporación se ha puesto en contacto con los ayuntamientos de la provincia para ver cuáles estaban interesados en adquirir ejemplares y contribuir a recuperar estos árboles.

Por el momento, han sido 53 los consistorios que participarán plantando estos ejemplares en zonas propicias para su crecimiento. El proyecto nació en 1986 como respuesta a la mortalidad generalizada a comienzos de la década de las olmedas españolas por efecto de la denominada 'grafiosis agresiva'. Tras más de 30 años de mejora en los que se han evaluado varios miles de genotipos, se encontraron variedades resistentes a la enfermedad, lo que permitirá su reintroducción en los bosques ibéricos.