ALGÍMIA D'ALFARA
Planta de tratamiento de Algímia d'Alfara o cómo crear conciencia ecológica entre los escolares
La instalación de reciclaje de RSU gestionada por Tetma y RPB es la más eficiente de la Comunitat Valenciana (72% de recuperación) y acoge a miles de alumnos de primaria y secundaria de Morvedre, Alto Palancia y Plana Baixa
REDACCIÓN - 21/09/2018
Planta de Algímia. EPDA
Planta de Algímia. EPDA

Cumplir con la máxima eficiencia con su labor como planta de tratamiento y reciclaje de residuos urbanos; mimetizarse con un entorno de gran valor paisajístico y medioambiental y, como valor social añadido, consolidarse como un espacio para la divulgación de la conciencia ambientalista entre alumnos de primaria y enseñanza secundaria de los municipios de las comarcas en las que se presta el servicio. Es el reto que se propusieron TETma y RPB cuando en 2011 pusieron en marcha la Planta de Tratamiento y Valorización de Residuos Urbanos (RSU) de Algímia d'Alfara, en la comarca valenciana del Camp de Morvedre, y que, tras siete años de vida, ha cumplido con creces la eficiencia en la gestión y su compromiso medioambiental, gracias a la alta tecnología implantada y su constante renovación y mejora.

Sus instalaciones se han consolidado como las más avanzadas y eficientes de la Comunitat Valenciana y un referente europeo, con un índice de recuperación que alcanza el 72% de los residuos que entran en planta, al convertir la materia orgánica en compost, recuperando envases ligeros, papel y cartón, briks o metales. Cabe tener en cuenta que la cifra de rechazo a vertedero es del 35%, muy por debajo de lo exigido por las normativas europea y autonómica. Para mejorar aún más esta cifra y llegar al 10% fijado por la Unión Europea para 2035, se trabaja en nuevos proyectos que se aplicarán al proceso actual.

La planta está ubicada en el Consorcio del Plan Zonal de Residuos C3/V1 y presta su servicio, además de al Camp de Morvedre, a las comarcas castellonenses de la Plana Baixa y Alto Palancia. En total son 56 municipios, que albergan una población de 210.000 habitantes y generan una media de 80.000 toneladas. Además, para contribuir a resolver el problema del tratamiento de residuos en zonas donde no se dispone de las instalaciones necesarias, trata también cerca de 40.000 toneladas de residuos del consorcio V5.

Más allá de los excelentes resultados en el tratamiento de residuos, la planta se incardina en el entorno paisajístico sin afectación negativa, gracias a un sistema de construcción modular que cuando acabe la vida útil de la planta se desmontará sin dejar ningún vestigio. La altura de las instalaciones son un factor añadido para garantizar un efecto inocuo sobre el paisaje.

Factores que sin duda contribuyen al interés que suscita la planta para los docentes y alumnos que visitan una infraestructura que cada día cobra más importancia como escuela medioambiental. En 2017, casi 3.000 estudiantes de primaria y secundaria de centros docentes de las comarcas atendidas participaron en las actividades de concienciación y formación ecológica, ofrecidas en un programa de visitas guiadas a las instalaciones. La participación en la oferta pedagógica de la planta se incrementó más de un 15% respecto al año anterior.

Además de los alumnos, las puertas de la Planta de Algímia también están abiertas para que asociaciones culturales, entidades vecinales y agentes sociales de las comarcas del llamado Consorcio Palancia Belcaire puedan recorrer las instalaciones en visitas guiadas con fin divulgador y de concienciación. Los técnicos explican detalladamente cada uno de los pasos que siguen los residuos urbanos desde que entran hasta que cobran nueva vida en forma de subproductos o se eliminan.

La calidad de su sistema de gestión energética, que le valió el certificado AENOR ISO50.001 -la segunda planta de España en obtenerlo- permitió a esta infraestructura de TetMA y RPB ser la sede principal del proyecto europeo LIFE WASTE2BIOFUEL. Se trata de un proyecto piloto cuyo objetivo es solucionar el grave problema medioambiental causado por la acumulación de residuos en vertedero y que pretende reducir el impacto de su mala gestión. El proyecto desarrollará un proceso integrado de gasificación y Fisher-Tropsch para convertir la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos en biocombustibles, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero.

MatMap, la economía circular en la construcción

La posibilidad de dar una segunda vida a los materiales de los bienes ya consumidos no es privativa del reciclaje de residuos. La llamada economía circular, antitética al modelo productivo de la obsolescencia programada, tiene el terreno abonado en sectores como la construcción. Es donde han fijado su mirada los emprendedores de la plataforma web MatMap, una startup liderada por la arquitecta María Martínez y que forma parte del programa Garaje de Lanzadera, la aceleradora del empresario Juan Roig.

La startup ofrece la posibilidad a distribuidores, constructores y empresas de derribos ofrecer materiales, tanto nuevos (restos de serie o stock) como reutilizados y permite a arquitectos, constructores o diseñadores conseguirlos al mejor precio y de forma respetuosa con el medio ambiente. Los productos se muestran geolocalizados en un catálogo que ofrece las características, la disponibilidad o la cantidad. La startup ofrece apoyo para la gestión del transporte de los materiales, que van desde las maderas, cerámicas y metales hasta los revestimientos decorativos, los paneles o los cauchos. El modelo de negocio de MatMap está muy implantado en países como Holanda.