ENTREVISTA
Paqui Casas: "Una Fallera Mayor de València no ha de ser matrícula de honor pero sí sobresaliente en todo"
Entrevistamos a la madre de Sofía Soler Casas, la primera Fallera Mayor Infantil de València (FMIV) de fuera del cap i casal
PILAR TAMAYO / VALÈNCIA - 29/06/2019
Paqui Casas
Paqui Casas

Con las preselecciones a Falleras Mayores de Valencia (FFMMV) recién arrancadas, analizamos qué potenciar y qué evitar en las candidatas con la madre de Sofía Soler Casas, la primera Fallera Mayor Infantil de València (FMIV) de fuera del cap i casal. La preselección no es un acto más, se debe vestir el mejor traje y darlo todo en la entrevista, dejando claro desde el principio que se va a por todas, con naturalidad, combinando valenciano y castellano y evitando monosílabos en las respuestas.

Si esta entrevista previa es de particular, evitar los brillos y elegir tejidos elegantes pero veraniegos, como los plumetis. Desfilar mirando siempre al público, juntar los pies en el escenario, no interpretar un papel y exponer tu historial fallero: "Hay que transmitir el amor por la fiesta". Y no olvidar nunca que una mayor o una infantil preseleccionadas no son más que las que no lo han sido.

Si tienes la suerte de serlo, en el fondo de armario no deben faltar un vestido rojo, un blusón, unas zapatillas de deporte y zapatos dorados y plata.

Se busca "un conjunto" en las máximas representantes de las fiestas josefinas. "No hay que ser matrícula de honor pero sí sobresaliente en todo".

Este fin de semana han arrancado las preselecciones para FFMMV. ¿Qué consejos se han de tener en cuenta?

Puedo hablar de mi vivencia del año de Sofía. Hay sectores que tienen dos contactos con el jurado, uno de particular y otro de valenciana pero en otros es el mismo día, vestidas de falleras. Yo aconsejaría ir siempre cómoda pero de cóctel, elegante pero no de fiesta. Sofía fue de fallera pero, una vez preseleccionada en su sector, llevó un vestido amarillo para su primera entrevista. De fallera me gusta del siglo XIX, es decir, de farol con los tres moños. Pueden llevar abanico por si hace calor. Son importantes también los pololos porque en julio, evitas los roces.

¿Hay que llevar el mejor traje?

Sí. Juegas la carta a ese día. Y siempre tu mejor sonrisa. Se valora un conjunto.

No es un acto más. Cuando te inscribes, ya pone candidatas a FFMMV. Cada persona lo puede vivir como desee pero se piden candidatas y estás representando a tu falla. Tienes que darlo todo porque si estás ahí también es por tu comisión. Hay que decir abiertamente que quieres ser FMIV.

¿Cómo hay que desfilar?

Con tranquilidad y elegancia pero no muy despacio y siempre mirando al público. En nuestro caso, una semana antes vinimos a una preselección en Valencia para que vieran que las niñas y las mayores que no salen elegidas no son peores que las afortunadas.

¿Y en el escenario?

Si han sido falleras mayores de su falla ya tienen un rodaje previo que se nota. Deben comportarse igual que cuando fueron máximas representantes de sus fallas. Siempre con los pies juntos y que sean ellas mismas. No se puede interpretar un papel porque se nota mucho en las niñas.

¿Qué se busca en las entrevistas?

Que hablen valenciano, que aporten una historia fallera porque deben representar al mundo fallero y que sean naturales. Ellas tienen que transmitir el amor por la fiesta. Lógicamente es fundamental que quieran ser ellas y no sólo sus padres porque es un año muy intenso. Siempre intercambian preguntas en valenciano y en castellano.

Es muy importante prepararlas también por si no salen. Es más fácil no escuchar tu nombre que hacerlo.

¿Qué resta?

Contestar sólo con monosílabos sí o no. El jurado también sabe que son niñas y están nerviosas. Si van muy preparadas, se nota en las respuestas.

Sofía siempre había seguido las entrevistas a FFMMV porque somos muy muy falleros.

En la primera prueba del jurado del sector le tocó hacer una Crida y fíjate que fue la primera FMIV que habló en la Crida. Como en Quart sí que hay Crida, dijo lo mismo que en su Crida cuando fue fallera mayor de nuestra falla.

¿Cada jurado busca algo diferente?

Sí. Cada persona tiene un gusto. En las niñas se valora mucho a la familia. El jurado no se va a arriesgar a elegir candidatas no válidas porque ahí va su orgullo. En la FMIV no se busca una matrícula de honor pero sí sobresaliente en todo.

¿Se ha ganado con el único jurado para cortes de honor y FFMMV?

Yo creo que sí porque cuando salen en la Fonteta ya están más relajadas. De la otra manera es volver a empezar.

¿Qué preguntan siempre?

Yo fui jurado de Catarroja y les pedí que me contaran si aguantaban o no los moños porque las nenas son muy sinceras. No es que no sea válida sino que le vas a hacer un favor porque si no, es horrible.

¿La mejor edad?

Depende de la madurez de cada niña pero yo creo que a partir de los 9 años pueden estar preparadas. La FMIV tiene 1.300 actos y una corte, más o menos 700. Nunca te lo imaginas.

¿Qué traje llevar para la batalla de flores?

Muy cómoda y con traje oscuro. En el caso de Sofía, llevó tres moños porque así lo pedía su indumentaria. La raqueta no debe estar obligatoriamente decorada. De hecho, la suya era muy normal en gris clarito porque el traje era gris marengo.

¿Y para la víspera, la cena de la Punxà?

Sofía llevó un vestido gris de topos de lino. No se presta a ir muy puesta porque es en la calle, hace calor y no está el jurado nombradso todavía.

Una vez ha sonado tu nombre en tu sector, ¿qué ropa de particular necesitas para los actos de preselección de septiembre?

Vienes de ser fallera mayor infantil y ya tienes un fondo de armario. Sí que es verdad que siempre compras alguno y es bueno aprovechar las rebajas. En nuestro año, el jurado pedía que fueran más bien casual pero no debe faltar un vestido para la presentación del jurado en Junta Central Fallera (JCF).

Como hay actividades de casal, preparar un blusón que, en nuestro caso, llevaba con una diadema a conjunto. Un pantalón corto y zapatillas de deporte para Calvestra. Nosotros jugábamos con coleta y con pelo suelto salvo la merienda de gala que fue con un recogido.

Los días de septiembre son de mucha actividad y te citan de un momento a otro porque siempre se busca la capacidad de improvisación porque si luego formas parte de la corte de honor debes reaccionar rápidamente. Por ejemplo, un día estaban en unas colchonetas en Ruzafa y nos dijeron que en hora y media había que estar en la presentación de los bocetos de una falla y tenías que cambiarlas rápidamente. Si eres fallera, conoces todos los actos y lo que se requiere en cada uno y eso es una ventaja cuando tienes poco tiempo. No hay que pecar ni por defecto ni por exceso.

¿Qué suma y qué empeora?

Evitar los calcetines y los brillos. El rojo tiene que estar siempre. En cuanto a zapatos, dorado y plata no deben faltar nunca. Un dorado con un rojo es perfecto como un plata con un azul. Son colores versátiles porque a las niñas les crece mucho el pie. A Sofía le crecieron tres tallas. Un tejido que me gusta mucho es el plumeti porque aporta dulzura y volatilidad.

A esa primera foto, ¿se debe vestir con un color llamativo?

Sofía fue de beige y de rafia. Llevó una diadema con lazo porque las ha llevado desde pequeña. Es una leyenda urbana que haya que llevar un traje llamativo para la foto, igual que cuando se dice que ya se sabe quién va a ser la fallera mayor o que ha de tener enchufe.

Y si ya ha sido preseleccionada, ¿cómo ha de comportarse una madre?

Siempre en un segundo plano. En mi caso, las dejábamos porque nos juntamos varias y nos íbamos a tomar café, sin esperarlas donde las dejas. Las importantes son las niñas. Y las fotos las puedes hacer pero en tu casa con su número pero nunca en la puerta de JCF por ejemplo.

Las infantiles y las mayores preseleccionadas no deben olvidar de dónde vienen, de sus fallas que son las que les permiten estar ahí. Y no son más que las otras candidatas.

Ahora empieza la andadura para las falleras mayores de todas las comisiones. ¿Cómo vivirla?

Es esencial llevarte bien con tu presidente y tu fallera mayor. Y disfrutar con tu falla a la que representas. Sofía tenía para cada uno de sus cuatro trajes su aderezo y sus peinetas. En julio fuimos a ver las telas y en septiembre, empezamos a hacerlos. En los sectores hay muchas ofrendas y sí que aconsejo hacerse al menos un par de corpiños de manga larga.

La madre debe ser fallera sobre todo. En mi caso, tuve dos años tan bonitos… que sólo puedo contar cosas preciosas. Nuestra falla siempre estuvo a la altura, tanto en su año de fallera mayor infantil como 2016, FMIV. Te quedas con personas que vas conociendo y que pasan a formar parte de tu familia, sobre todo las 12 niñas de la corte de honor y sus familias.