TRIBUNALES
Juzgan a un hombre que agredió sexualmente y abandonó a una discapacitada en Canet
Le obligó a practicarle una felación
EFE - 17/09/2019
Vista de una sala de juicios vacía. EFE/Archivo
Vista de una sala de juicios vacía. EFE/Archivo

La Audiencia de Valencia juzga este martes a un hombre acusado de haber agredido sexualmente y robado a una mujer que sufría un trastorno orgánico de la personalidad -como consecuencia de una parálisis cerebral infantil- a la que posteriormente dejó desnuda y abandonada en el municipio de Canet.

Los hechos se produjeron, según el escrito de acusación del fiscal, al que ha tenido acceso EFE, en abril de 2017, cuando el acusado circulaba con su furgoneta por el Puerto de Sagunto y se acercó a la acusada para insistirle en que subiese al vehículo.
A pesar de su negativa inicial, el acusado la obligó y la trasladó contra su voluntad a un descampado junto al cauce del río en Canet.
Durante el trayecto el procesado no dejó de tocar los muslos y los pechos a la víctima y, tras llegar al citado descampado, obligó a la víctima a desnudarse y a bajar de la furgoneta, para iniciar de nuevo los tocamientos.
La víctima intentó zafarse y huir, según el Ministerio Público, y aunque no lo logró, pudo enviar un mensaje de Whatsapp a su madre.
El procesado, consciente del envío de ese mensaje, le sustrajo el móvil y, para evitar ser encontrado, ordenó a la mujer que subiese de nuevo al vehículo, circuló unos metros, y paró de nuevo para tratar de abusar otra vez de su víctima, esta vez obligándola a practicarle una felación.
El teléfono de la mujer sonó en varias ocasiones por las llamadas que la madre hizo a su hija, motivo por el cual el acusado abrió la puerta derecha delantera y empujó a la víctima fuera, dejándola abandonada y desnuda antes de huir.
La mujer fue localizada por policías completamente desnuda, con lesiones en los tobillos y las muñecas.
La fiscalía considera al acusado responsable de un delito de agresión sexual y otro de hurto, por los que reclama una condena de nueve años de prisión y una indemnización de 10.500 euros.