LEOPOLDO BONÍAS
¡Daghe L´Aiga a Le Corde!
Comisario de Policía Local
- 22/09/2019
Leopoldo Bonías
Leopoldo Bonías

Domenico Fontana utilizó para levantar el obelisco de la Plaza de San Pedro en 1586 más de un centenar de caballos y ochocientos hombres que se auxiliaron de gran cantidad de poleas y cabrestantes que después de muchos cálculos había dispuesto el arquitecto suizo para llevar a cabo con éxito la misión encomendada. 

Ante la magnitud de la empresa, se dio orden a la multitud de guardar silencio absoluto bajo pena de muerte y se instaló una horca en la misma plaza para que el verdugo procediese a llevar a cabo lo ordenado de forma inmediata. 

Cuando el obelisco estaba en su posición definitiva las cuerdas empezaron a ceder y fue entonces cuando resonó en medio de aquel sepulcral silencio la potente voz del capitán Bresca que gritó: ¡Daghe l´aiga a le corde! (¡agua a las cuerdas!) pues el marinero ligur sabía que las cuerdas de cañamo se acortan y aumentan su resistencia cuando se mojan.

Detenido y llevado ante Sixto V, no sólo le perdonó la vida sino que le concedió el honor de izar en el mástil de su casa la bandera vaticana y el privilegio para todos sus descendientes de suministrar a la Iglesia de San Pedro los olivos para la Semana Santa.

La expresión "¡agua a las cuerdas!" , se utiliza cuando es necesaria una actuación rápida y decidida. Es una expresión que hoy ha caído en desuso al igual que  la española " quedar como Cagancho en Almagro" o simplemente "quedar como Cagancho" . 

Para los convocantes de la manifestación ante la Generalitat el próximo jueves en contra de la Ley de Coordinación de Policías Locales , ambas expresiones son plenamente aplicables a los responsables de la redacción de la misma. 

Una ley que ha tenido su enésima modificación esta misma semana cuando la Generalitat ha reconocido que se ha excedido en sus competencias en materia de policías locales y régimen local al regular que las plazas vacantes procedentes de las jubilaciones que se produzcan pueden ser cubiertas por interinos.

El responsable político del área es  José María Ángel, un hombre inteligente y nada sectario (otra cosa es que en ocasiones tenga que serlo por exigencias del guión). Lo conozco muy poco, pero presencié su reacción cuando se le comunicó ya hace muchos años el asesinato de una importante personalidad política a manos de la banda terrorista ETA en un tribunal calificador para cubrir plazas de policías locales en L´Eliana, el municipio del que era alcalde. 

En esas situaciones, los pensamientos fluyen con más sinceridad. También he tenido ocasión de compartir alguna que otra celebración en La Cañada con un "enemigo político" suyo del que es amigo personal. Ambos comparten la máxima de que "es importante  llevarse bien con parte del enemigo". Yo, que no sé leer pero me fijo mucho, lo tengo en buena consideración y con capacidad para ocupar cargos de mayor importancia. 

Para mi, lo más importante que se puede decir de José María Ángel es que es un patriota. Lo demostró en su etapa ministerial en Madrid donde tuvo que hacer alguna de esas cosas que no se hacen por dinero. No es una persona blanda, sin fuelle ni resorte y la verdad es que me sorprende verlo ahora asumiendo decisiones que no son suyas, o mejor dicho, que son suyas, al menos en lo que a responsabilidad se refiere, pero que parten de alguna persona con intereses espúreos  apoyada, según afirman las malas lenguas, desde instancias superiores.

Conozco desde 1987 la evolución legislativa  de las Policías Locales de la Comunidad Valenciana cuando con el director general Joan Benimelis se formó el primer grupo de trabajo formado por diez jefes de policía local cuyos trabajos fueron  germen de lo que acabaría siendo la primera Ley de Coordinación de Policías Locales en 1990 y creo que estoy en condiciones de afirmar que nunca se ha vivido una situación tan crítica como la que actualmente existe en la Comunidad Valenciana. Un examen de conciencia sin dilación con acto de contrición inmediato parece urgente y necesario, Director, ¡Agua a las cuerdas!