JUAN VICENTE PÉREZ ARAS
La hora de la militancia
Exdiputado nacional del PP
JUANVI PÉREZ - 23/11/2019
Juanvi Pérez. / EPDA
Juanvi Pérez. / EPDA

Una vertiginosa sucesión de acontecimientos desde el 10-N debe hacernos reflexionar ante el futuro próximo. El órdago sanchista con el abrazo más caro de la historia, con el permiso de Espartero y Maroto, para justificar seis meses de desencuentros y volver a la casilla de salida, pero aún más condicionados por los secesionistas, filoetarras & Cía nos plantea un escenario de incertidumbres que afectan a los pilares mismos del proyecto de concordia que apuntalamos en el 78.

Pero también y es lo que nos ocupa, la lectura postelectoral de los resultados del domingo en la provincia de Valencia y por ende en toda nuestra Comunitat. La prudencia y la responsabilidad nos han hecho posponer esta reflexión, puesto que debíamos sumar esfuerzos ante el nuevo escenario electoral y centrarnos en lo importante. El 10-N ya ha pasado y desde el Partido Popular debemos hacer otra reflexión con menos triunfalismo y maquillaje orgánico. Nuestra abnegada militancia necesita y demanda una reflexión más serena y con mayor responsabilidad para así, proceder a un movimiento estratégico, sin perder tiempo, para recuperar nuestro espacio electoral y reforzar nuestra organización, que aún debilitada, ha salvado los muebles por la campana.

Unos resultados exiguos para una formación que ha sido el granero de votos del centro-derecha, lo que la ha llevado a quedar diluida y sin capacidad reivindicativa para marcar nuestra propia hoja de ruta. Una hoja de ruta que cuando ha funcionado con una organización fuerte, ha redundado en mayor beneficio de la organización nacional.

Los resultados en la provincia y el nuevo mapa municipal (solo hemos ganado en 41 municipios de los 266, por debajo de los 20.000 habitantes) distan mucho de confirmar la tan necesaria recuperación de nuestro pulso electoral. El PSOE vuelve a demostrar su solidez territorial, y esa manifiesta debilidad en el territorio, nuestra gran fortaleza anterior, nos deja un situación cuanto menos inquietante ante el futuro. VOX se ha convertido en un nuevo actor que busca fagocitar al electorado popular. Un electorado cansado y desanimado ante la desafección de sus propias estructuras que han optado, los números y los resultados así lo demuestran, por ir abandonando a nuestra formación y votar a otras opciones. Porque queriendo votar al PP no les hemos dado la oportunidad de volver a hacerlo. Así lo hemos constatado en muchos municipios de marcado carácter "pepero" y en otros muchos donde se ha consolidado como segunda o tercera fuerza (ha ganado en nueve municipios).

Hasta los bastiones otrora populares del partido Judicial de Llíria, con las Comarcas del Camp de Túria, la serranía y el Rincón de Ademúz son una buena muestra de nuestro retroceso y del avance de VOX, cuya victoria en la Pobla de Vallbona remueve los cimientos de una organización que alcanzó su máxima representación con la figura del siempre recordado y añorado Vicente Alba.

Hace falta activar ya los mecanismos internos para gestionar este nuevo escenario. Ya no hay excusas para llamar a la militancia del Partido Popular en la provincia de Valencia a un Congreso que nos haga salir de esta situación de precariedad con una Gestora que ya no puede dar más de sí. Los errores estratégicos del pasado nos han llevado a esta situación. Nuestro otrora fiel electorado nos lo ha venido advirtiendo desde las elecciones de 2015 y lo ha ratificado este 10-N. Somos muchos los que llevamos tiempo reclamando cambios y movimientos en nuestras estructuras (muchas de ellas sin renovación en años) para poner en valor lo mismo que nuestra militancia nos reclamaba y también por lo que aquellos que sin ser militantes les hacía compartir nuestro proyecto. De ahí esas mayorías que tanto añoramos y que solo por nuestra responsabilidad hemos perdido. No podemos escondernos en las Instituciones. No tenemos tiempo si queremos revertir esta situación y rearmar nuestro proyecto político ante el incierto escenario que se nos presenta.

Debemos atajar esta diáspora que nos afecta, con una constante pérdida de apoyos precisamente por aquellos que siempre apostaron por nosotros. Amigos, conocidos y gente anónima que han ido abandonando a su formación de origen y que esperan que les demos la oportunidad de volver, porque aquí no sobra nadie y hacen falta todos para recuperar aquel espíritu Popular. Una verdadera Marea Azul responsable del mayor cambio en esta tierra y en España, garantizando el Crecimiento, el Empleo y una mayor prosperidad para todos. No hay tiempo que perder.

Es el momento de potenciar esa Agenda Valenciana que siempre hemos defendido, como mejor exponente de ese valor rural-urbano de una sociedad cosmopolita. De valencianizar nuestro discurso desde ese regionalismo humanista, reformista, moderado, constructivo e inclusivo. Es el momento de sumar, de unir para ganar, ganar para gobernar y gobernar para unir.