PLAYAS
Un estudio constata la buena calidad de los sedimentos del litoral valenciano
En líneas generales, la calidad de los sedimentos del litoral de la Comunitat Valenciana es "buena"
EFE - 30/11/2019
Operarios y maquinaria trabajan en las playas de La Malvarrosa y Las Arenas de València. - EFE
Operarios y maquinaria trabajan en las playas de La Malvarrosa y Las Arenas de València. - EFE
Investigadores del Instituto de Ingeniería del Agua y el Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Valencia (IIAMA-UPV) han constatado "la buena calidad" general de los sedimentos del litoral valenciano en relación a los niveles de concentración de metales.El estudio ha estimado las concentraciones de metales y su origen en veinticuatro masas de agua del litoral de la Comunitat Valenciana durante los años 2011, 2012, 2013 y 2015 y ha concluido que los mayores niveles se producen en la zona norte, especialmente por fuentes naturales.En líneas generales, la calidad de los sedimentos del litoral de la Comunitat Valenciana es "buena", aunque su estado varía en función de la masa de agua analizada, según han señalado a Efe los investigadores del IIAMA-UPV.Según han explicado, los metales que son transportados a los ecosistemas litorales desde fuentes de origen natural y antrópicas se depositan finalmente en los sedimentos acuáticos.Estos sedimentos pueden considerarse un "almacén" de metales y otros contaminantes con concentraciones de varios órdenes de magnitud superior a las de las aguas adyacentes, por lo que la determinación y seguimiento de esas concentraciones en los sedimentos es un factor importante para garantizar la calidad del ecosistema acuático.En su trabajo, los investigadores de la UPV analizaron las concentraciones y tipología de origen -antropogénico y/o natural- de metales pesados de las veinticuatro masas de agua que conforman el litoral de la Comunitat Valenciana durante varios años.La investigadora Remedios Martínez ha incidido en que han evaluado los niveles de cromo, cadmio, níquel, zinc, arsénico, mercurio, cobre, plomo y hierro durante tres años seguidos "para comprobar que no se producen incrementos de concentración en los metales estudiados, tal y como indica la Directiva Marco de Agua"."Posteriormente, en el año 2015 analizamos nuevamente las concentraciones de metales en las mismas zonas comprobando que dichos niveles no se habían incrementado en este cuarto año", ha agregado.Para realizar el estudio y valorar los niveles de contaminación -teniendo en cuenta las concentraciones existentes en los sedimentos litorales-, se han aplicado Guías de Calidad del Sedimento (Sediment Quality Guidelines).Esta guía se basa en índices geoquímicos que tienen en cuenta los niveles de fondo e índices de riesgo ecológico que evalúan la probabilidad de producir efectos adversos en los organismos bentónicos como las estrellas de mar, caracoles, crustáceos, corales o caballitos de mar, entre otros muchos."Durante la investigación no encontramos valores 'históricos' de concentración de metales con los que comparar los resultados obtenidos en los sedimentos, por lo que fue necesario determinar valores de referencia aplicando métodos estadísticos", apunta María Pachés.Del estudio se deriva que las mayores concentraciones de metales se producen en la zona norte del litoral de la Comunitat Valenciana, donde, al aplicar los índices geoquímicos, se comprobó que en estas áreas la presencia de metales en los sedimentos es debida principalmente a fuentes naturales.En las zonas del sur, aunque presentan menores concentraciones de metales, el origen de éstos es antrópico, por lo que, según Martínez, "si se desarrollaran toda una serie de actuaciones para mejorar el estado de las zonas litorales, el efecto de dichas actuaciones se percibiría más en el sur que en el norte".También han resaltado que los resultados obtenidos al aplicar los índices de riesgo ecológico y las Guías de Calidad del Sedimento establecen que la probabilidad de que los niveles de metales produzcan efectos adversos en los organismos acuáticos que viven en el sedimento "es muy baja" y pueden darse "solo ocasionalmente".Además de Martínez y Pachés, en el estudio, que se ha publicado en la revista "Science of the Total Enviroment", han participado Daniel Aguado, Inmaculada Romero y José Ferrer.