ENTREVISTA
Pascual Martínez: "El cepillo ha de tocar a la vez encía y diente durante dos minutos seguidos"
Abordamos la salud bucodental con el odontólogo Pascual Martínez, con consultas en Torrent y Requena
PILAR TAMAYO - 14/12/2019
Pascual Martínez. EPDA
Pascual Martínez. EPDA

¿Con qué frecuencia tenemos que lavarnos los dientes? Lo esencial no es el cuánto sino el cómo: "Durante un mínimo de dos minutos, el cepillo ha de tocar a la vez la encía y el diente". No existe una diferencia muy marcada entre el manual y el eléctrico y, eso sí, siempre mejor evitar los duros, que dañan la encía. La limpieza debe incluir la lengua y finalizarla con un enjuague con flúor durante un minuto por la noche.

¿A qué edad es recomendable acudir al dentista? Cada seis meses desde que salen los primeros dientes temporales, para adquirir no sólo hábitos higiénicos sino también dietéticos: evitar los caramelos pegajosos, los cereales, los snacks, las papas o las salsas.

A la ortodoncia hay que hincarle el diente sin prisa: "Entre los 12 y los 14 años. Prefiero esperar para no planificar tratamientos tempranos innecesarios. Un aparato previo para ensanchar no evita unos braquets posteriores en la mayoría de casos".

Abordamos la salud bucodental con el odontólogo Pascual Martínez, con consultas en Torrent y Requena.

¿Cuántas veces al día hay que lavarse los dientes?

La técnica que emplees es más importante que la frecuencia. Está demostrado que para que se produzca inflamación de encías, tienen que transcurrir al menos 24 horas con placa bacteriana en la superficie del diente. Aun así, es aconsejable hacerlo tres al día por higiene. Se necesitan un mínimo de dos minutos cada vez, aunque el cepillado de la noche es el más importante porque disminuye la secreción de saliva, que es un protector frente a la caries, por lo que durante esas horas aumenta el riesgo.

¿Cuál ha de ser la técnica?

Que el cepillo toque a la vez la encía y el diente. Siempre recomiendo a mis pacientes que, en vez de pasar de una zona a otra rápidamente, delimiten de dos en dos dientes y los repasen 15 ó 20 veces y así siguiendo hasta completar la dentadura. El movimiento del cepillo puede hacerse de la encía al diente o en horizontal, siempre que el cepillo toque la encía a la vez que el diente. Hay mucha gente que cree que se cepilla bien pero no lo hace porque no masajea la encía.

¿Mejor un cepillo eléctrico o manual?

Hay estudios que demuestran que el eléctrico para la limpieza interproximal es más eficaz pero tampoco hay una gran diferencia. El eléctrico permite, también, acceder bien a las zonas posteriores gracias a que el cabezal es pequeño.

¿Qué dureza?

Los recomendables son medios o blandos porque los duros dañan la encía. Es raro que un dentista los recomiende. Incluso para después de una cirugía se aconsejan los filamentos extrablandos para zonas donde se haya podido hacer una extracción.

He visto lesiones de encía en pacientes que se cepillan o bien vigorosamente o bien con cepillos duros.

¿Se ha de utilizar seda dental?

Es un buen complemento. Muy poca gente la emplea diariamente y tampoco está comprobado que disminuya el riesgo de caries pero es verdad que su uso ha mejorado la higiene. Como he dicho es un buen complemento, pero es más importante realizar una buena técnica de cepillado.

¿La limpieza ha de incluir la lengua?

Sí porque acumula muchas bacterias, que muchas veces pueden ser causa del mal aliento junto con las caries o la inflamación de encías.

¿Qué dentífrico emplear?

Hasta los 6-7 meses, uno con flúor de 500 partes por millón pero la mayoría de marcas tienen una concentración como la de los adultos y sólo cambian el sabor y el color. Para adultos, las pastas convencionales tienen entre 1.000 y 1.500 partes pero es recomendable para pacientes con alto riesgo de caries emplear pastas con 2.500 partes por millón. Éstas han recomendado mayor eficacia en la prevención de caries que aquellas con menor concentración de flúor.

¿Se debe enjuagar la boca?

Para pacientes con alto riesgo, es conveniente hacerlo diariamente. Los hay diarios con 0,05% de flúor y los semanales, con 0,2% que se suelen emplear en programas escolares, fundamentalmente los viernes después de comer. Pero está demostrado que el semanal, empleado diariamente, previene más la caries y no es lesivo.

Y da igual comprar  flúor de farmacia o de supermercado porque lo importante es la concentración. Debe mantenerse durante un minuto y siempre después del cepillado para actuar. Protege durante varios meses pero si dejas de emplearlo, vuelves a tener la misma susceptibilidad. No es acumulativo. Hay que ser constante.

¿A qué edad se debe ir al dentista por primera vez?

Cada seis meses desde que salen los primeros dientes temporales porque los papás pueden limpiarlos con una pequeña gasa y se instauran los buenos hábitos, incluidos los dietéticos. Además la odontopediatra puede orientar a los padres sobre las recomendaciones para prevenir las caries.

¿Cuáles son los hábitos dietéticos recomendables para reducir el riesgo de caries?

Hay que evitar los caramelos azucarados y pegajosos porque dejan restos de azúcar que se quedan retenidos en los surcos de los molares y también los cereales matinales con chocolate. Y esto lo digo por experiencia propia, porque cuando les limpiaba los dientes a mis hijos lo comprobaba, además de la dificultad añadida de eliminar los restos. Hay azúcares también ocultos en snacks, papas o salsas.

Es mucho peor comer cualquier dulce con mucha frecuencia. Es preferible tomarse media tableta de chocolate después de comer (un solo golpe de azúcar), que si esa misma cantidad la distribuyes durante cinco veces al día, porque realizas cinco golpes de azúcar, por lo que se desmineraliza más veces el esmalte.

¿Los chicles son un sustitutivo del dentífrico en caso de urgencia?

La mayoría contienen xilitol, así que se pueden tomar sin problemas. Las caries se producen cuando las bacterias que tenemos en la boca toman el azúcar que nosotros introducimos, metabolizan los azúcares y liberan un ácido hasta que agujerea el esmalte. Pero los de hoy en día no producen caries. Sí que realizan una autolimpieza, igual por ejemplo a la de una manzana pero no sustituye un cepillado.

¿Con qué frecuencia realizar los controles?

Los adultos han de ir una vez al año aunque aquellas personas con enfermedades de encías que lo requieran, cada tres o seis meses o en el caso de la ortodoncia, mensualmente. Cada vez hay más costumbre de ir al dentista, también gracias a las unidades de odontología preventiva en los centros de salud y a la universalización de los anuncios de las pastas dentales, que han contribuido a reducir las caries. Pero aún quedan personas que mantienen el miedo a acudir al dentista. Sin embargo, la prevención es menos molesta para el paciente y supone un ahorro.

¿Por qué es una especialidad únicamente privada, que no está cubierta en la Seguridad Social?

Requiere una alta inversión en material y una especialización que obliga a que el profesional esté bien pagado. Es difícil que la sanidad pública cubra estos gastos porque existen problemas médicos que generan más mortalidad. Es una cuestión de recursos y prioridades. Hablando de la ortodoncia, será muy difícil que se llegue a costearlo desde el servicio público de salud. Si nos vamos a la implantología, es aún más complicado.

¿Hay mucha competencia desleal en ortodoncia?

Esta pregunta requeriría otra entrevista. El problema es que no existe un reconocimiento legal de las especialidades. Actualmente contamos con dos vías de formación como ortodoncista:  cursos de fin de semana, donde se adquieren conocimientos básicos que habilitan al dentista para realizar tratamientos sencillos.

Hay otra vía formativa, que es un máster universitario, del que hay diferentes modalidades. El Máster de Ortodoncia de la Universitat de València, con tres años con dedicación exclusiva en que no pueden trabajar en ninguna clínica, se ven pacientes que supervisamos los profesores.  Contamos con ortodoncistas de muy alto nivel, se preparan artículos, acuden a muchos congresos, etc.

 Sin embargo, en cuanto a la percepción de la calle, es tan ortodoncista el que ha hecho un curso de fin de semana que el que ha cursado un máster de tres años. Debería haber programas para evaluar la calidad con pruebas objetivas de antes y después del tratamiento, si está en contacto con la universidad, qué cursos desarrolla y que esto además fuera público para que cualquier ciudadano pudiera comprobarlo, incluso con las tarifas publicadas.

¿Es comprensible que con la cantidad de información que hay se sigan produciendo estafas?

El problema es que queremos lo bueno lo bonito y lo barato y muchas veces el precio nos atrae. Se ofertan tratamientos muy por debajo del precio de mercado. Estos tratamientos más baratos los desarrolla profesionales menos cualificados y muchas veces se generan conflictos, porque no se cumplen las expectativas del paciente.  Las franquicias son grupos inversores con una versión puramente mercantilista. Por el contrario, a nosotros nos mueve la salud bucodental.

¿Con cuántos años hay que plantearse ponerse un aparato corrector?

Lo ideal es cuando empiezan a cambiar los incisivos. En la mayoría de los casos, hablamos de problemas de amontonamiento de dientes, que  suelen ser ya con piezas permanentes, entre los 12 y los 14 años. Pero se dan problemas funcionales y esqueléticos que se enfocan en edades tempranas. En mi caso suelo ser conservador y prefiero esperar para no planificar tratamientos tempranos innecesarios. Un aparato previo para ensanchar no evita unos braquets posteriores en la mayoría de casos. Hay que diagnosticar con honestidad porque los niños más pequeños con patologías son una minoría.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Depende de la dificultad del caso y de las manos del profesional pero lo normal son dos años.

Ahora acuden ya muchos adultos.

Cada vez más porque se ha perdido el complejo de arreglarse la boca de mayor y lo que percibo es aparte de la estética, más preocupación por la salud dental. La estética es muy importante pero nosotros no somos esteticistas sino que tratamos salud para mejorar la calidad de vida. La ortodoncia no busca sólo un resultado estético, sino una buena función masticatoria y mejorar la salud dental del paciente.

Pero los adultos no quieren braquets y vamos a los aliniadores de plástico, también durante dos años. Los problemas se pueden corregir a cualquier edad aunque el momento ideal es la adolescencia.

¿El embarazo es un momento complicado?

Hay un falso mito de que un embarazo cuesta un diente. Suele haber cambios de dieta y hormonales, que inflaman más las encías pero con una buena higiene se previene.