JUAN BENITO RODRÍGUEZ MANZANARES
La Semana Santa Marinera de Valencia: raíces de las celebraciones que nos esperan
Escritor
- 23/02/2020
Juan Benito Rodríguez Manzanares
Juan Benito Rodríguez Manzanares

En Valencia tenemos muchas épocas del año enraizadas en lo más profundo de nuestro ser, pero si hay una de ellas que es emotiva por excelencia y nos hace recapacitar dentro de un entorno de recogimiento, esperanza y fe, esa época del año indudablemente es la Semana Santa.

En esta celebración religiosa en la que rememoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, nuestros corazones están más receptivos y nos sentimos en comunión con Nuestro Señor, pues la esencia de la Semana Santa es sobre todo recogimiento y oración.

La Semana Santa se celebra en multitud de países del mundo, y cada uno tiene sus peculiaridades. Así, de nuestros países hermanos sudamericanos reseñaré a Perú donde la Semana Santa se celebra de forma especial en Ayacucho, ciudad que es conocida como la «la ciudad de las iglesias». Bolivia, donde celebran la «Kespiyariña» donde en Viernes Santo, cuando Nuestro Señor está muerto, se hacen numerosas travesuras y pillerías. Venezuela, donde en algunos lugares se celebra la «Quema de Judas». Ecuador, donde el Miércoles Santo se celebra en la Catedral de Quito el «Arrastre de caudas», conocido también como «la Reseña». Y otros muchos países con sus respectivas costumbres.

Aquí en España contamos con las impresionantes semanas santas del sur de la península, como Málaga, Granada o Sevilla, donde las Cofradías son míticas y los «pasos», aun pesando sobre 1500 kg y los 2000 kg, hay verdaderas listas de espera para tener el privilegio de portar sobre los hombros el paso de tu devoción.

Pero en Valencia, a pesar de que hay muy buenas procesiones de Semana Santa en numerosos puntos de nuestra geografía como la Semana Santa de Alboraya, con la magnífica Hermandad de la Oración en el Huerto y Nuestra Señora de la Esperanza, con don Salvador Martí Hueso al frente de ella, la Semana Santa que brilla con luz propia, es la Semana Santa Marinera, declarada desde 2011 como Fiesta de Interés Turístico Nacional, la cual se realiza en los Poblados Marítimos, que comprenden el Grau, el Cabanyal y el Canyamelar, teniendo el apellido de «Marinera» por su íntima relación con el mar.

A este respecto, el refranero valenciano recoge el refrán:

«Si a Deu vols pregar, fica't en la mar»

(«Si a Dios quieres rezar, entra en el mar»)

En un principio fueron los pescadores y marineros quienes comenzaron esta tradición religiosa, pero no tardó mucho tiempo en unirse a esta celebración personas de cualquier gremio y condición social.

Mas, haciendo un poco de historia, cabe comentar que, en la parroquia de «Santa María del Mar», sobre el año 1400 se conoce la existencia de «La Concordia» que era una agrupación de la que San Vicente Ferrer (1350-1419), ostentó el cargo de Prior, siendo esta agrupación unas:

«Piadosas personas que se dedicaban por Semana Santa a santificar estas fiestas».

Mas, el primer documento escrito que hace referencia a esta Semana Santa Marinera, es de 1847, y viene de mano del historiador Basilio Sebastián Castellano de Losada (1807-1891), titulado «Costumbres españolas. De la Semana Santa en varios pueblos de Valencia, inclusa esta ciudad». Donde se recoge la descripción de la Semana Santa que se celebraba en la parroquia de Santa María del Mar, citando que, en 1795 nace una «Concordia de Sayones», a la que posteriormente se uniría una «Concordia de Granaderos». Siendo los sayones o soldados romanos, los que custodian al Nazareno; los granaderos quienes acompañan a la Dolorosa; denominando «vestas» a los penitentes.

La Semana Santa Marinera de Valencia tenía como principales imágenes, el triduo formando por el Nazareno, padeciendo camino del Calvario; el Cristo, siempre representado muerto en la cruz; y la Dolorosa, o, Soledad, que impotente padece el sufrimiento de su hijo Nuestro Señor. Pero en 1924 se funda la Real Hermandad de la Santa Faz, la cual, en 1927 introdujo un nuevo elemento de culto, las cinco figuras que representan el «Paso de la Verónica», marcando esto el inicio de la introducción de nuevos y numerosos «pasos».

Actualmente la Semana Santa Marinera está dividida en nueve parroquias, siendo algunas de ellas, la parroquia de Nuestra Señora del Rosario en el Canyamelar, y la parroquia de Nuestra Señora de Los Ángeles en el Cabanyal. Y, algunas de las hermandades más longevas son la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador, fundada en 1851, y la Hermandad del Santísimo Cristo del Buen Acierto, fundada en 1872. Aunque también contamos con hermandades de reciente creación como la Hermandad del Santísimo Cristo de la Palma, fundada en 2009, o la Hermandad de la Misericordia fundada en 2017.

Hay una tradición en la madrugada del Sábado de Gloria al Domingo de Resurrección, en la cual, se arroja agua y vajilla vieja desde los balcones. Esto se conoce como la «trencà dels perols» («rotura de los peroles»), con la que se quiere poner en valor que hay que deshacerse de lo viejo e inservible, para dejar paso a lo nuevo con lo que renovarse.

Mas, no quedaría completo este artículo, si no comentara sobre las distintas procesiones que se celebran en la Semana Santa Marinera, como:

La Visita a los Santos Monumentos o Tamborada, que se realiza el Jueves Santo, que este año será el 9 de abril.

El Santo Entierro, que se realiza el Viernes Santo, que este año será el 10 de abril. Esta procesión es la máxima cumbre de la Semana Santa Marinera, también denominada, Procesión del Silencio, pues en ella destaca sobremanera el silencio y el recogimiento, llegando en ocasiones a sobrecoger ver tanta gente por todas partes, y no oír absolutamente nada, a no ser que sea tu propia respiración.

Y la Procesión del Domingo de Resurrección que este año será el 12 de abril, la cual es una actividad muy colorista, pues con ella se festeja la Resurrección de entre los muertos de Nuestro Señor Jesucristo.

Si nunca has vivido en primera persona la Semana Santa Marinera, no te la puedes perder este año, pues a buen seguro, te gustará.

Valencia es sinónimo de cultura.