PEDRO ADALID
Crisis Sanitaria Vs Crisis educativa
Doctor en Educación y profesor universitario de Políticas de Calidad Educativa y Planes de Mejora
PEDRO ADALID - 04/04/2020
Pedro Adalid
Pedro Adalid

Actualmente nos encontramos en medio de una pandemia ocasionada por el coronavirus COVID-19, que ha supuesto cerrar los centros educativos y recurrir a la modalidad formativa online para poder tener acceso a la educación.

Esta abrupta sustitución de la enseñanza presencial por el modo online, puede traer consigo una desigualdad en el acceso al aprendizaje que conlleve a un menor nivel de formación para muchos estudiantes y , sobre todo, para aquellos que presentan necesidades específicas de apoyo educativo y para aquellos que su nivel de competencia curricular sea baja.

Esta circunstancia podría verse reflejada en una capacidad formativa inferior que les haga acceder a los puestos de trabajo de menor remuneración cuando se conviertan en población activa.

Este panorama se complica, debido a factores como la situación económica y laboral de las familias, el acceso a internet, la calidad de los ordenadores y las plataformas educativas, o incluso el estado de salud y nivel de estrés de los padres, porque ellos pasarán a ser los pilares de la educación en casa, sobre todo en los niveles de formación elemental.

Otra de las consecuencias negativas a tomar en consideración, es que podrían verse aumentadas las tasas de abandono escolar, porque siendo realistas, los centros educativos en general, no están preparados para este cambio repentino, que deja ver que solo el acceso desigual a internet, representa uno de los tantos problemas, ya que crea desigualdad al momento de educar.

Para sobrellevar esta situación y minimizar el impacto negativo que puede presentarse, es necesario que los docentes sean flexibles y creativos, prioricen los contenidos y a su vez puedan transmitirlo lo más sencillo y claro posible además deben brindar el apoyo respectivo a las familias, quienes reforzarán el aprendizaje en el hogar.

Por otra parte, las instituciones deben apoyar esta labor facilitando la formación y la dotación de los docentes para que estos sepan y puedan aprovechar todas las ventajas que ofrecen las TICs, dándoles el mejor uso pedagógico, en pro de otorgar una educación personalizada a todo el alumnado, y a su vez puedan crear y aplicar estrategias de trabajo basadas en el aprendizaje cooperativo, logrando una mayor equidad.

Si lo analizamos desde un sentido amplio y positivo, este sistema de formación online nos lleva a estar siempre actualizados, y a mantener contacto e intercambiar conocimientos y vivencias, con diversas personas indistintamente del lugar geográfico donde se encuentren. A su vez le otorga al estudiante la oportunidad de romper las barreras del aula tradicional, salir de la rutina, y usar al máximo sus capacidades de investigador, análisis, toma de decisiones documentada, cooperación e invención, cualidades que son muy demandadas en la era globalizada que estamos viviendo.

Esta situación inesperada ha hecho cambiar la forma de enseñar de los docentes y de aprender de los alumnos pero también nos ha permitido observar las carencias que aun presenta el sistema educativo en materia de igualdad. Nos encontramos ante una crisis educativa, pero que a la vez trae consigo una oportunidad, para que todos los agentes implicados en el proceso de enseñanza aprendizaje puedan realizar las adecuaciones necesarias, y transformar las debilidades en fortalezas… … ¿Habrá llegado el momento de incorporar la resiliencia en los sistemas educativos?