OPINIÓN
Moderación, por convicción y por estrategia
Artículo de opinión del portavoz del PP de Albal
José Miguel Ferris - 10/08/2020
José Miguel Ferris. EPDA
José Miguel Ferris. EPDA
Hace unos años, al surgir el intento de ruptura de Cataluña con el resto de España, me quedaba algo estupefacto con la idea de que, entre los propios catalanes, hubiese familias o grupos de amigos a los que la política había separado. 
La mayoría no podíamos entender que la política o una cuestión identitaria pudiese suponer algo más que un intercambio moderado de opiniones al sentarnos en la mesa con nuestros seres queridos. 
Hoy en día, la polarización de la sociedad, por desgracia, es cada vez más visible entre grupos de amigos o familias. Cualquiera de nosotros (por una cuestión identitaria, por el uso de las lenguas cooficiales, por animalismo, por feminismo, por ecologismo, temas morales y moralinas, a cuenta del Gobierno, del presidente o de uno u otro ministro y ahora con el reparto de responsabilidades en la crisis de la COVID-19) hemos tenido un rifirrafe con un amigo y familiar. 
Por otro lado, tenemos esa bomba de relojería llamada Redes Sociales, que nos separa de los buenos conocidos al expresarnos en público acerca de la actualidad, que alguien me diga que no ha eliminado un amigo en Facebook por alguna opinión, a nuestro juicio, fuera de tono. Creo que los partidos políticos que nos tenemos por moderados y centristas, -centrándome ahora en el Partido Popular, por ser mi partido y mi casa ideológica- tenemos por obligación moral rebajar el tono de nuestros discursos para evitar la polarización entre la sociedad. 
Asimismo, nos conviene captar al votante que se debate él mismo en los temas, para tener una visión lo más objetiva posible (en mi opinión la gran mayoría de la sociedad). Haré un poco de "spoiler" y citaré a Mariano Rajoy en su libro "Una España mejor" donde dice, "El centrismo no es una ideología; no es una doctrina política. El centrismo es una voluntad. La voluntad de evitar cualquier exageración. La voluntad de sacar el mejor partido de las cosas sin perjuicios doctrinarios" (Fin de la cita). 
En definitiva, a todas las personas no les preocupan absolutamente todos los temas que aparecen en Twitter ni en la tele, y es más, no tienen por qué tener una opinión de todo, por eso, desde los partidos, debemos centrarnos y modular, para aspirar a que la mayoría se sienta cómoda con nuestras tesis. 
Si buscamos el votante por el extremo, no solo no lo conseguiremos porque a las personas dogmáticas no les atraen los partidos moderados, sino que además perderemos al centrado en favor de nuestro rival directo.