VA DE BO!
Una huelga criminal
Daniel Navarro - @mrmatteu - 11/10/2020
Daniel Navarro. EPDA
Daniel Navarro. EPDA
Siempre he sido un defensor de los derechos laborales de los trabajadores. Somos una pieza indispensable del sistema, que no gozamos del esplendor que acompaña a la palabra "emprendedor" o de los castigadísimos autónomos. Por todo ello, siempre he querido, desde el enfoque que me otorga mi labor como periodista, intentar mantener una visión holística de los problemas y, sí bien, como vecino de València me he visto afectado en diferentes ocasiones por las huelgas y las protestas organizadas en el Cap i Casal, a menudo me he mostrado empático en la defensa de que las huelgas, sí son protestas, se tienen que notar. 
Lo he hecho con los paros de Metrovalencia, con las mareas del profesorado y también con las innumerables huelgas que ha hecho la Empresa Metropolitana de Transporte. Siempre he apostado, en estos casos, por tener paciencia. 
Pero ya no tengo ganas de tener paciencia. La protesta que la EMT ha organizado en plena pandemia sanitaria es una huelga criminal. Sin paliativos y sin ganas de tenerlos. Los paros convocados por los trabajadores no son una medida de presión justificada, al menos esta vez. Esta no es una medida de presión que amenaza con hacernos llegar tarde al trabajo o a una quedada con amigos. Esta vez se está jugando con la salud de todos los vecinos de la ciudad de València y su área metropolitana. 
La protesta deja a su suerte a la gente mayor y a todos aquellos que no pueden permitirse un vehículo privado. Hacina a grupos de riesgo con los principales contagiadores asintomáticos en hora punta. Los trabajadores de la EMT no están a la altura de las circunstancias a la que la epidemia obliga y con esta protesta no van a tener mi apoyo. Su 2% de subida de sueldo no vale la salud de mi abuela, que es con la vida que están jugando. Su reducción de jornada no es, esta vez, motivo sufi ciente para que, después de todo el trabajo hecho, nos juguemos la salud y pongamos en riesgo la economía valenciana de esta manera. Quizá esta vez, solo por esta vez, la pataleta, pueda esperar