COSTAS
Greenpeace denuncia la imprudencia e inseguridad que supondrá la nueva Ley de Costas en zonas inundables
Según ha podido saber la organización el Gobierno aprobará el anteproyecto este viernes 5 de octubre en Consejo de Ministros
REDACCIÓN - 01/10/2012
En el nuevo anteproyecto de Ley de Costas se pretende modificar todo el deslinde de la costa española para excluir del dominio público marítimo-terrestre las zonas que no se hayan inundado por lo menos cinco veces en los últimos diez años. A la luz de las inundaciones acaecidas el último fin de semana en muchos tramos del litoral andaluz, valenciano y murciano, Greenpeace alerta de la imprudencia y el alto coste económico y social que significa esta modificación de la Ley. El Gobierno va a permitir consolidar viviendas e industrias en estas franjas sin cuantificar los riesgos y las consecuencias que supone este el anteproyecto de Ley de "Protección y uso sostenible del litoral" que modifica la Ley 22/1988.Según ha podido conocer la organización ecologista el anteproyecto de Ley será aprobado, muy posiblemente, este viernes 5 de octubre en Consejo de Ministros. Además, el Gobierno no recoge en este anteproyecto ninguna de las alegaciones (1) presentadas por Greenpeace en la Dirección General de Sosteniblidad de la Costa del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Estas alegaciones incluyen la necesidad de cotejar el texto del anteproyecto con los mapas de riesgo por inundación elaborados por, entre otros, el propio Ministerio.En la contestación del Ministerio a Greenpeace no se resuelve la base fundamental del nuevo proyecto de Ley de Costas que considera la costa como un recurso económico en manos privadas y donde quedan excluidas aquellas zonas que no pueden ser explotadas económicamente. El entramado jurídico del anteproyecto de Ley dispone una serie de criterios que se dejan para un futuro Reglamento, que será establecido por la Administración General del Estado vía Decreto, es decir, impidiendo a toda la sociedad el análisis de sus consecuencias.Dentro de las graves consecuencias del nuevo anteproyecto de Ley se incluyen además dos aspectos de triste actualidad, como son; que de forma imprudente no se considera la subida del nivel del mar prevista en los próximos 75 año debido al cambio climático y se alargan concesiones privadas en primera línea del mar. Y segundo, se permite la consolidación y la construcción de viviendas en zonas inundables cuando en diez años no hayan sido alcanzadas por el agua al menos cinco veces. En otras palabras, no serán dominio público, zonas del litoral que se hayan inundado una, dos, tres o cuatro veces.Precisamente, dentro de los numerosos tramos inundables que señala el informe sobre la Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación (EPRIs) elaborado por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas del Ministerio de Fomento se señala como ejemplo de estas zonas la playa de Vera (Almería) que justo este fin de semana ha sufrido fuertes inundaciones con daños materiales y personales, y con 300 vecinos evacuados (2). La playa de Vera, similar a otros lugares del litoral, como la playa de Chilches en Castellón son zonas donde, al permitir los Ayuntamientos construir entre los ríos que desembocan en la playa y el mar, se agravan enormemente las consecuencias de lluvias torrenciales. Queda ahora sin regulación en el anteproyecto de Ley de Costas las relaciones entre ríos y mar y, sobre todo, las consecuencias económicas de esta modificación."La imprudente amnistía que se hace a las zonas inundables en el anteproyecto de Ley de Costas, es sólo un ejemplo de una futura Ley en la que se legisla solo pensando en la propiedad privada y no en las consecuencias de las destrucción ambiental y el riesgo para la seguridad que conlleva, además, un alto coste para la administración y por tanto directamente en el gasto público"ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña de Costas de Greenpeace."El viernes se aprobará un anteproyecto de Ley que no ha contado con la participación ciudadana ni de la comunidad científica dejando a golpe de decretazo futuro la regulación de la costa, y destinada a favorecer unos pocos, pero cuantiosos intereses", concluye Marcos.